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lunes, 12 de abril de 2010

EL CAMINO SIN FIN


POR ANTONIO QUINTANA CARRANDI


Descubrir El camino sin fin fue una agradable sorpresa para este irreductible fan de LGL, porque esta novela, nº 30 de Espacio, el mundo futuro, es una de las más logradas historias de ciencia ficción surgidas de la portentosa imaginación del novelista riojano. El argumento tiene todo lo que podía esperar un lector de CF de la época, e incluso más, porque nos hallamos ante una de las aventuras siderales más completas narrada por el gran Carrados.

Rino González, antiguo oficial astrogador, deambula por el Madrid del futuro sin rumbo fijo y sin un centésimo de garant en el bolsillo. La prometedora carrera de Rino se fue al traste cuando, mientras servía como primer navegante a bordo de la Nova Andrómeda, cometió un error de cálculo que provocó que la nave se perdiera en el espacio desconocido durante varios meses, por lo que fue apartado del servicio e inhabilitado para ejercer cualquier puesto en la tripulación de cualquier nave. Sin embargo, la suerte le sonríe, porque se encuentra repentinamente con un antiguo amigo, L´yder, un habitante del planeta Carina VII. Puesto que su amigo terrestre no tiene trabajo ni medios de vida, el carinio le propone que se marche con él a su mundo de origen, a lo que nuestro héroe accede de inmediato; más que nada, porque, al ser un viejo lobo del espacio, empieza a hartarse de tener los pies sobre un planeta y ansía volver a pisar la cubierta de una astronave, aunque sólo sea como pasajero.

Así pues, los dos amigos se disponen a embarcan en la Vega II, una fabulosa nave de carga y pasaje que está a punto de zarpar rumbo a Carina VII. Ya en la base orbital, y mientras aguardan el momento de subir a bordo, deciden tomar una copa en un bar. Al rato, una hermosa mujer, elegantemente vestida y acompañada por un impresionante mastín, atraviesa la sala de espera y se dirige a la nave extragaláctica. Rino apenas tiene tiempo de impresionarse por tan hermosa visión, porque en ese instante se le acerca un hombre que se dirige a él llamándole capitán González. El individuo, que se presenta como Héctor Zaldívar, ofrece al español una pequeña fortuna por comandar su nave privada en una expedición estelar. Rino rechaza la oferta, en parte porque legalmente no puede aceptarla, ya que carece del título de capitán y de la patente de navegante, y en parte porque no se fía de ese sujeto. Zaldívar insiste, y al no lograr el asentimiento de Rino, comienza a lanzarle veladas insinuaciones que provocan una reacción violenta del joven. Una vez solventado el incidente, nuestros amigos embarcan en la poderosa astronave, que está presta a partir.

Mientras tanto, la bella mujer del mastín, Patricia (Pat) Frederik, se entrevista con el capitán Ramírez, al mando de la Vega II, presentándose como cuarto navegante, en sustitución del oficial Sheridan, que ha muerto asesinado en extrañas circunstancias. A Ramírez no le hace ninguna gracia tener un oficial femenino a bordo, pero no le queda otro remedio que transigir con ello.

La nave zarpa y durante algún tiempo todo se desarrolla normalmente. Pero unos días más tarde, se produce un horrible incidente a bordo. La Vega II transporta un cargamento de animales salvajes de la Tierra, destinados a un zoo que se está construyendo en la capital de Carina VII. Las fieras desatan el terror a bordo de la astronave, provocando un auténtico baño de sangre entre pasajeros y tripulantes. La dotación de la nave hace frente a la terrible amenaza con armas de fuego, pero ni siquiera la valerosa intervención de Rino y su fiel amigo L´yder, que consiguen abatir a varias de las fieras, logra evitar la horrorosa matanza, en la que pierden la vida una docena de personas mientras otras muchas resultan gravemente heridas. Pero lo peor viene después, cuando Rino comprueba que las bestias fueron liberadas intencionadamente por alguien. ¿Quién o quiénes han sido capaces de hacer semejante cosa?, se preguntan González y su amigo carinio.

La situación se complica por momentos. Kersinag, uno de los astrogadores, ha muerto devorado por las fieras, y sus tres compañeros, entre los que se encuentra Pat, se niegan a realizar turnos extra y exigen al capitán Ramírez que busque un sustituto. El ultimátum de sus oficiales coloca a Ramírez en una delicada situación, pues sabe que si no sustituye a Kersinag, y pretende obligar a los demás a hacer más horas de las reglamentarias, puede tener graves problemas si por casualidad se encuentran con una nave de la policía sideral. Atrapado entre la espada y la pared, el capitán trata de sobornar a Rino González para que acepte ejercer de astrogador oficioso, pero éste se niega, alegando que no puede hacerlo precisamente porque fue expulsado del servicio. De nada sirven las súplicas de Ramírez. Nuestro héroe no da el brazo a torcer. Pero antes de abandonar el camarote del capitán, le hace partícipe de sus sospechas sobre lo ocurrido con las jaulas de las fieras. Tras dejar al perplejo y casi aterrorizado capitán, Rino, guiado por un presentimiento, decide acercarse por la sala de navegación, donde, para su satisfacción, se encuentra de servicio Pat Frederik, con la que entabla animada conversación, estableciéndose entre ellos el inicio de una buena amistad. Luego, González regresa a su cabina, y allí, sobre su cama, encuentra un pequeño paquete que contiene 250.000 garants en billetes de 1000 acompañados de la siguiente nota: Creo que esto será suficiente para decidirle a tomar el puesto del infortunado Kersinag. O, ¿quiere más todavía? En un principio, Rino piensa que esto puede ser cosa del capitán Ramírez, pero luego desecha esa posibilidad. Pero si no se trata de Ramírez, ¿quién puede ser? se pregunta nuestro héroe.

Esa noche Rino González apenas puede conciliar el sueño meditando en todo lo ocurrido. Pero cuando por fin logra dormirse, es despertado por una horrísona explosión que hace vibrar la estructura de la nave. Poco después comprueba, al igual que el resto de los aterrados pasajeros y tripulantes, que La Bola, la gran esfera de vidrio donde se proyectan los mapas estelares, elemento indispensable para calcular los saltos hiperespaciales que permiten a la nave salvar en cuestión de horas centenares e incluso miles de años luz, ha sido destruida. Por si fuera poco, el primer astrogador, Pitt Cadahan, a perecido en la explosión, con los cual sólo quedan dos navegantes, José Villa y Pat Frederik. La situación es desesperada y Rino decide ayudar, a pesar de que Ramírez no sea santo de su devoción. González acumula más experiencia profesional que Pat y Villa juntos, por lo que al capitán no le queda más remedio que pedirle su opinión. Rino no oculta la gravedad de la situación. Sin La Bola y su banco de cartas estelares no pueden calcular exactamente su posición en el espacio. Pueden navegar a la estima, pero sin los instrumentos de La Bola, resultará dificilísimo, casi imposible, calcular el momento exacto en que deben saltar al espacio normal de Carina VII. Un error de medio minuto podría llevarlos a miles de millones de km de distancia de su punto de destino, haciéndoles perderse en el espacio profundo. Pero aún hay algo peor. Rino teme que se produzca un motín cuando los pasajeros conozcan la magnitud de los problemas que debe afrontar la Vega II.

Nuestro héroe tiene la certeza de que todo lo que ocurre ha sido provocado intencionadamente por alguien, una persona a la que ha visto no hace mucho entre el pasaje de la nave: Héctor Zaldívar. Pero apenas tiene tiempo de pensar en ello de momento, porque, acompañado por Pat, que se le ha hecho casi inseparable, descubre que el emisor de la señal automática de socorro de la nave ha sido destruido, y el guardia de seguridad que lo custodiaba, asesinado. Estos hechos provocan una curiosa reacción de Ramírez, que traspasa el mando efectivo de la nave a Rino, quedándose él como capitán, pero sólo nominalmente.

Rino, cuyas sospechas sobre Zaldívar aumentan por momentos, decide detenerlo para interrogarlo, y a tal fin se dirige a la cabina del sudamericano, acompañado por Pat. Zaldívar no opone resistencia, pero uno de sus esbirros trata de tirotear a Rino y este se ve obligado a matarle en defensa propia. Los restantes hombres de Zaldívar tratan de impedir el arresto de su jefe, pero éste les ordena que no hagan nada, lo que deja no poco perplejo a González, que hasta entonces estaba casi seguro de que Héctor era el responsable de sucedido a bordo. Mas los acontecimientos se precipitan de nuevo con el asesinato del capitán Ramírez y el estallido de un motín, que obliga a Rino, L´yder, Pat, Villa, Zaldívar y otros a unir sus fuerzas para tratar de salvar la astronave y llegar a Carina VII. La aventura no ha hecho más que empezar, ya que el valeroso Rino González y sus amigos habrán de soslayar todavía numerosos peligros antes de que concluya la azarosa travesía de la Vega II.

Este es, a grandes rasgos, el argumento de El camino sin fin, extraordinaria aventura de CF cuya lectura apasionará, sin duda, a todo buen aficionado al género. Una novela repleta de acción trepidante, intriga y sentido de la maravilla. Un relato característico de los bolsilibros de los años 50/60, la verdadera Edad de Oro de la CF española.

Y para los puristas, una pequeña pifia de esta novela. El mastín propiedad de Pat aparece como Antares al principio de la novela, pero al final de la misma, cuando el animal tiene un destacado protagonismo en la resolución de la trama, se le llama Sirio. Ignoro si el error fue de Lecha o de la Editorial Toray, pero he creído necesario consignarlo aquí.

miércoles, 31 de marzo de 2010

DEMASIADO DURO PARA MORIR – PARTE 2 (experiencia personal con el pasado terremoto en Chile)

Bruno Sandoval, un joven artesano, fue inmortalizado con la bandera chilena rasgada y llena de barro, parado en medio de la destrucción total: árboles caídos y techos arrastrados por lo que fue el tsunami en Pelluhue en la Región del Maule. La imagen dio la vuelta al mundo, siendo destacada tanto en medios como The New York Times y El País de España. Ahora Bruno, es más conocido como “El hombre de la bandera”.




SÁBADO 27 DE FEBRERO (Continuación).


Y la cosa parecía no tener fin, cada vez más fuerte, cada vez más implacable.

Mi pieza se movía furiosamente de izquierda a derecha y de arriba hacia abajo. Y en medio de la oscuridad, escuchaba como las cosas de mis estanterías seguían cayendo al suelo de manera masiva, produciendo unos ruidos infernales de destrozos.

Recuerdo que en medio del terremoto, tuve una reacción que obviamente no fue de las mejores y que consistió en cubrir el acuario de mi pieza utilizando mi cuerpo como escudo. De esa manera evitaba que alguno de los objetos que caían de las estanterías, pudiese quebrar el acuario y esparcir los 70 litros de agua por mi habitación, junto a los peces, ranas y tortugas.

Por suerte lo conseguí y al utilizar mi cuerpo como barrera de contención, recibí toda clase de objetos en mi espalda, pero a pesar de ello, apenas termine con algún rasguño. La suerte seguía de mi lado.

Escuchaba los alaridos de mis padres en ese instante, mientras buscaban un lugar seguro. También oía los gritos de mi hermano, quien les llamaba para que salieran al patio donde estarían seguros de un posible derrumbe. Y por supuesto, también se escuchaba un griterío histérico colectivo en toda mi vecindad, de personas que obviamente se habían levantado de sus mullidas camas producto del fuerte terremoto.

Después de eso, el movimiento cesó lentamente y me paseé mareado por mi pieza. Me alumbraba con la luz del celular, mientras buscaba fósforos y una vela. Eran las 3:37am y todo había acabado.

Cuando conseguí encender la vela, mis padres ya estaban con otra encendida y me preguntaban gritando si acaso me encontraba bien. Gracias a Dios, todos en casa nos encontrábamos bien físicamente y lo que perdimos fue muy poco, algunos objetos rotos que no tenían mucho valor.

Luego quisimos llamar a nuestros parientes para saber de ellos, pero todas las líneas telefónicas estaban muertas. Intentamos con nuestros celulares, pero ninguno funcionaba.

Sin luz no podíamos encender la TV para ver algún extra de noticias, y por medio de una radio a pilas, nos pusimos al tanto de la situación. Lo que habíamos presenciado era un enorme terremoto, similar al vivido en Valdivia en 1960 y cuya magnitud aún estaba por confirmarse.

Pronto al programa radial llamaba gente de todo Santiago, contando sus problemas. A muchas personas se les había derrumbado la casa, departamentos carísimos, que se habían entregado apenas cinco años atrás, se derrumbaron por completo.

Varios postes de luz cayeron, muchos tendidos eléctricos se rompieron dejando a medio Santiago sin luz, lo que produjo varios accidentes automovilísticos, debido a los cientos de semáforos apagados. En varios sectores se rompieron cañerías que inundaban diversas avenidas y calles. El caos era total.

Portadas de los diarios chilenos LA CUARTA y LA TERCERA, en sus ediciones del día 28 de febrero. Es comprensible que no pudieron publicar nada referente al terremoto el mismo día 27 puesto que las ediciones de dicho día, ya habían sido impresas a la hora de la catástrofe.


Luego nos enteramos gracias a la información de la radio que a las 3:44am, diez minutos después del terremoto, EE.UU. mandó a Chile un alerta de tsunami. La información fue DIRECTAMENTE a los militares chilenos en este caso, es decir, a la Armada de Chile. ¿POR QUÉ EE.UU. NO AVISO DIRECTAMENTE A LAS AUTORIDADES PUBLICAS O A LA PRESIDENTA? Más de alguno puede pensar en una posible conspiración, pero quedémonos con la versión de que al menos USA actuó de buena fe y realizó a tiempo, un aviso de alerta a la armada chilena.

A las 3:55am la Armada comunica a la ONEMI que existe la alerta de Tsunami. A las 4:07am un fax de la Armada informa que se dan las condiciones para un posible tsunami. Y a las 5:15am la propia presidenta Bachelet habla con el jefe del servicio Hidrográfico de la Armada, quien le informa: “El epicentro fue en tierra, por lo tanto no debería haber un tsunami”. Y debido a lo último, no se dio ningún tipo de alerta a la población. Irónicamente a esa misma hora, las primeras olas gigantes estaban azotando las costas de Chile.

Varias poblaciones costeras del centro y sur del país fueron impactadas tras el terremoto por un maremoto que destruyó miles de viviendas, infraestructura eléctrica y de vialidad, embarcaciones, automóviles y dejó un número indeterminado de muertos. Si se hubiera avisado a toda esa gente la alerta de tsunami en el momento indicado, habrían podido evacuar la costa y se habrían salvado cientos de vidas.

Pronto en casi todo Santiago fueron cortados los suministros básicos. En algunos sectores fue el agua potable, en otros la luz y en otros el gas. Ciertos sectores inclusive, sufrieron el corte de los tres suministros.

Debido a los cortes de energía, se suspende el Metro de Santiago, obligando a los usuarios a usar microbuses, los cuales se quedan totalmente copados de pasajeros, al ser evidentemente insuficientes para toda la gente que viaja sus trabajos.

Alrededor de las 10:00am nos enteramos que el terremoto había sido 8.8 grados Richter y que el epicentro se había producido en las regiones del Maule y Bíobío, un estado de emergencia fue declarado en dichas regiones.

Después nos enteramos que la catástrofe en Santiago, no era ni la mitad de lo que había sucedido en el sur de Chile, los hechos son dignos del Apocalipsis de San Juan. El terremoto destruyó poblaciones enteras, cientos de empresas que daban trabajo a miles de personas, se convirtieron en ruinas. Casi el 80% de la población no tenía luz ni agua.

Una cárcel quedó destruida en Chillan y casi mil presos escaparon de la misma y se distribuyeron por la ciudad, asaltando hogares para saquearlos. Las fuerzas de la ley se hicieron insuficientes en esa ciudad.

En distintas partes del país se producen tsunamis con olas enormes, que permiten al mar arrasar hasta tres kilómetros de ciudades. Barcos en medio de plazas, casas habitadas que son arrastradas por el mar, niños clamando ayuda sobre tejados antes de ser tragados por la furia del mar. Fotografías en el periódico que cortan la respiración. Cada vez más carreteras y puentes cortados, cada vez más muertos, cada vez más desgracias.

Pronto se producen las replicas del terremoto, que fluctúan entre los 5 y 6 grados Richter que causan más y más daños en el sur. La noticia recorre el mundo y varios países ofrecen su ayuda, sin embargo y para desgracia de millones, en una actitud arrogante e incomprensible, la presidenta Bachelet dice: “No muchas gracias, el asunto no es tan grave y antes de recibir ayuda, se realizará un estudio de las zonas afectadas”.

Me pregunto: ¿Qué entenderá la señora Bachelet por grave? Es obvio que como pronto ella terminará su mandato, quiere restarle importancia al asunto y no admitir que debió solicitar apoyo mundial en su gobierno.

ARRIBA: Los daños del terremoto, con todo lujo de detalles, aparecidos en el periódico LA TERCERA el 28 de febrero.

ABAJO: Un muy buen artículo escrito por Sebastián Foncea para LA CUARTA, también el 28 de febrero, cuyo título nos hace reflexionar y darnos cuenta que efectivamente no somos nada.

Si desean ver cualquiera de las dos páginas en grande, sólo pinchen en la imagen deseada.


DOMINGO 28 DE FEBRERO.

Otro día entero con replicas, otro día con los celulares sin funcionar (al menos funcionan los teléfonos de red fija) y otro día sin luz. Al menos en nuestro hogar tenemos agua.

Lamentablemente, comienza otra pesadilla.

Varios dueños de supermercados que habían sido destruidos por el terremoto, en un acto de buena voluntad, realizan un aviso a los pobladores que regalarán 5 kilos de harina por familia, junto a una ración de manteca para que puedan hacer pan, más un bidón con agua potable.

La buena voluntad de dichas personas, fue aprovechada para realizar saqueos por parte de la población. Supermercados que eran custodiados por una docena de carabineros, fueron atacados por un millar de personas que robaban la harina por sacos. Pero también se llevaban cocinas, equipos musicales y todo tipo de artefactos que resultaban inútiles debido a la falta de luz. Una serie de asquerosos y viles saqueos se producen en las zonas afectadas.

Los supermercados fueron prácticamente dejados sin nada. Las personas no parecían seres humanos, sino animales hambrientos robando comida. Mucha gente sin tener necesidad de hacerlo, robaban ropa con marcas de prestigio, costosos refrigeradores y hasta lujosos televisores plasma. Lo peor de nosotros fue visto por todo el mundo.

Se envían las fuerzas armadas a las zonas afectadas para ayudar a la policía en sofocar los brotes de saqueos. Se declaran toques de queda en las regiones del Maule y Bíobío, con el fin de ayudar en el control de la situación.

Pero los saqueos no solamente afectan el sur de nuestro país, sino también los hay en Santiago. En el siguiente video pueden comprobarlo por ustedes mismos:


En el video que les presento a continuación, podemos ver un trozo del noticiario MEGA NOTICIAS, donde muestran como los ojos del mundo están fijos en Chile:

LUNES 1 DE MARZO.


La pesadilla sigue. Miles de hogares continúan sin luz y agua, miles de comercios cerrados para evitar los saqueos. El número de personas muertas supera ya los 700.

Hay nuevas replicas que sacuden el sur de Chile, nuevas catástrofes, más y más saqueos. La gente no roba para solamente comer, sino para lucrar con las cosas. Todo es un caos total.

El gobierno pide disculpas y solicita formalmente la ayuda internacional para los esfuerzos de socorro tras el terremoto. Más de 10.000 tropas chilenas han sido desplegadas en la zona afectada. Chile ha solicitado a Canadá que le proporcione un hospital de campo quirúrgico, generadores y equipos de telecomunicaciones. También solicita a Suiza proporcionar suministros de primeros auxilios, los expertos en ingeniería civil, y los equipos de rescate.

De inmediato la Unión Europea anuncia cuatro millones de dólares en ayudas para Chile. China anuncia un millón de dólares en ayuda. Argentina y Brasil anuncian que desplegaran un hospital de campaña, con equipo médico y móvil. Y varios otros países ofrecen su valiosa ayuda.

Mario Kreutzberger alias Don Francisco, organiza en tiempo record una teletón solidaria, al igual como una que se hizo para el terremoto de 1985 y que se llamará de la misma manera que la de ese entonces, es decir: “CHILE AYUDA A CHILE”.

La idea es reunir dinero y también alimentos no perecibles para las personas necesitadas. El dinero será destinado para construirles una casa básica a todas las familias que quedaron con sus hogares destruidos.

Todo Chile se tomará de la mano y unirá fuerzas para sobrepasar el duro momento. El evento empezará el viernes 5 de marzo a las 22:00 horas y finalizará el sábado 6 a las 24:00 horas. El evento se transmitirá por todos los canales de televisión del país.

Dos importantes bancos chilenos se unen y crean una cuenta única para depositar las donaciones. Dicha cuenta tiene como número la fecha del terremoto, es decir, 2702.

Poco antes de que finalice el día, se reanuda el servicio eléctrico en la población donde vivo y lo primero que hacemos en casa, es encender el televisor para ver las noticias. Los resultados son nefastos, luego de ver tanta destrucción, muerte y vandalismo, todos en casa terminamos con dolor de cabeza y un poco de depresión. Ver nuestro país en un estado deplorable nos afecta profundamente, a tal punto que mi padre comenta: “Ojala nunca hubiera vuelto la luz, para no ver esas imágenes en la televisión”.

De hecho, mucha gente se pregunta, si acaso tanto sufrimiento significa el fin del mundo.
Portadas de las ediciones del diario la cuarta para los días 1 y 2 de marzo respectivamente.


MARTES 2 DE MARZO.

El gobierno admite que las fuerzas tanto policiales como armadas que hay en las zonas de mayor catástrofe han sido insuficientes para detener todos los saqueos que se han estado produciendo y envía un nuevo contingente de siete mil efectivos militares con armamento de guerra, tanquetas y carros Mowag. También se siguen realizando toques de queda en las ciudades más afectadas.

Gracias a esto, de inmediato disminuyen los saqueos y disturbios. Hay cientos de detenidos por hurto y desordenes y lentamente se comienzan a regularizar los servicios de luz, agua y gas.

En las noticias avisan que 79 sobrevivientes y 7 cuerpos fueron recuperados de un edificio de 8 pisos que se derrumbó en Concepción. Agradezco a Dios que Leofumopio, mi compañero de Bolsi & Pulp quien vive ahí junto a su familia, no sufrió daños mayores.

Cada vez me digo que he tenido mucha suerte, porque si me hubiera quedado un par de días más en el sur, habría vivido toda esa pesadilla en carne propia y como las carreteras se cortaron y la venta de pasajes se suspendió, tendríamos que habernos quedado al menos unos cinco días en la cabaña junto a mi primo, siempre y cuando la misma hubiera resistido el terremoto. Por otro lado, las provisiones habrían sido insuficientes para tantos días. Gracias a Dios, volvimos el jueves 26 de febrero, dos días antes de la catástrofe.

Pronto nos damos cuenta, que Chile ha sido noticia mundial y que en todos los países hablan de nosotros. Acá les entrego un video que es una muestra de ello:


También les quiero entregar otro video sobre Bruno Sandoval, “El hombre de la bandera”. Si no lo conoces, conócelo ahora:

Lamentablemente producto de los saqueos que se han realizado en el sur, muchas pandillas de Santiago se organizan para atacar poblaciones enteras durante las noches.

Inclusive donde vivo, también una veintena de vándalos intentaron robar en algunas casas. Pero todos los vecinos salimos a la calle con palos y fierros, lo que produjo la retirada inmediata de los individuos.

Varios locales comerciales del centro de Santiago también han sido saqueados durante el día, por bandas organizadas. Sin embargo por radio y televisión el gobierno desmiente una y otra vez dichos hechos en la capital, alegando que todo es falso y que se trata de una sicosis colectiva que tiene la gente.

¡La hipocresía de esos políticos, me producen verdaderas nauseas!


CONTINUARÁ…

martes, 30 de marzo de 2010

ENEMIGOS OCULTOS





Publicada en octubre de 1979, con el nº 479 de LCDE, ENEMIGOS OCULTOS es una de las novelas de a duro de Thorkent que más me gustaron en su momento.

Nos encontramos en el planeta Ra, un mundo tipo Tierra habitado por una comunidad de colonos humanos. Los habitantes de este mundo son, en realidad, colonizadores forzosos. Su destino original era otro planeta situado a enorme distancia de éste, pero cien años atrás, la nave en que viajaban sufrió un accidente y se vio arrastrada hasta este mundo apartado de las rutas estelares conocidas. Los colonos consiguieron hacer aterrizar su nave sin que sufriera apenas desperfectos, con lo que no se perdió ni una sola vida. Pero se encontraron convertidos en verdaderos náufragos espaciales, abandonados a su suerte en un planeta desconocido. Dentro de su desgracia, la fortuna, en cierto modo, les había sonreído. Habían caído en un planeta dotado de gravedad y atmósfera similares a las de la vieja madre Tierra y con abundancia de agua y vegetación. Con el equipo que transportaban en la nave pronto lograron establecerse con un mínimo de comodidad. Ra, nombre con el que bautizaron a su nueva y forzosa patria, era un mundo bastante acogedor y la colonia fue prosperando poco a poco. El mayor problema con el que se encontraron los raianos fue la escasez de metales, que parecían no existir en el planeta. Debido a ello, tuvieron que recurrir a los metales de los que estaba construida la nave, aprovechando hasta el último miligramo de ellos.

Los raianos viven felices y sin problemas, pero no han perdido la esperanza de ser localizados un día por alguna nave de la Federación Terrestre. Mientras llega ese día, ansiado por todos, continúan trabajando incansablemente para colonizar el planeta.

Uno de los habitantes de la colonia no es descendiente de los pasajeros de la nave espacial accidentada. Se trata de un muchacho llamado Redon, que llegó al planeta diez años atrás, en una nave que, según sus propias palabras, acabó precipitándose en el fondo de un profundo lago, logrando salvarse él casi de milagro. Redon fue aceptado en la comunidad con ciertas reservas al principio, reservas que desaparecieron casi por completo cuando el muchacho demostró sus habilidades tecnológicas, ayudando a los colonos a reparar sus anticuados sistemas de comunicaciones. Esos sistemas no sirven para comunicarse con planetas habitados, pues éstos se hallan a tan enorme distancia que se tardarían décadas, o tal vez siglos, en establecer contacto con ellos y recibir una respuesta. Pero pueden emplearse para tratar de detectar alguna nave que navegue por las proximidades de Ra, siempre y cuando esa hipotética nave no se halle a una distancia superior a los mil millones de kilómetros y el equipo de los colonos la cubra con su cono de rastreo. Los raianos saben que las posibilidades de que una nave federal se aventure por esa inexplorada zona del espacio son mínimas, pero no pierden la esperanza.

Y un día, se produce el milagro. Una nave estelar entra en contacto con las autoridades coloniales, avisando de su inminente arribada. Toda la colonia recibe la noticia con alegría y gran expectación. Tras un siglo de trabajo y esfuerzo, los colonos consideran Ra como su hogar, y por tanto no desean abandonarlo. Pero ansían poder mantener relaciones comerciales con otros planetas habitados, lo que sin duda redundaría en un mayor progreso de la colonia. Por eso la llegada de la nave de la Tierra es celebrada por todos. Por todos, menos por Redon. El misterioso muchacho tiene la costumbre de desaparecer de la circulación durante unos cuantos días, perdiéndose en los bosques, para meditar o algo así. Los colonos, acostumbrados ya a la peculiar forma de ser de Redon, no encontraron extraño que éste se esfumara apenas unos días antes de la llegada de la nave federal. Están lejos de sospechar que, esta vez, la marcha de Redon está íntimamente relacionada con la arribada de la nave espacial. Porque el muchacho sabe quiénes son realmente los tripulantes de ese navío y lo que pretenden de los raianos.

ENEMIGOS OCULTOS, como su título índica, aborda uno de los temas más recurrentes de la CF, el de los invasores alienígenas que se presentan bajo un falso aspecto humano para ganarse la confianza de los invadidos y así poder llevar a cabo sus siniestros propósitos. Pero no importa lo tópica que, en principio, pueda parecer la historia que se relata. Como siempre, Torres Quesada consigue que la novela funcione a las mil maravillas, manteniendo el interés del lector hasta la última página. El protagonismo de la aventura recae, naturalmente, en el extraño Redon, un muchacho que dice proceder del planeta Malada y que demuestra poseer unos poderes muy especiales, con los que puede incluso sugestionar a la gente, haciéndole ver cosas que no existen. El mejor amigo de Redon, casi podría decirse que el único, es el anciano Juan, posiblemente el único miembro de la comunidad que se ha percatado de sus peculiares habilidades. Como es natural, también hay una hermosa muchacha enamorada de ese chico del planeta Malada, que no ha envejecido nada en diez años y que es más raro que un perro verde. Brenda, que tal es su nombre, bebe los vientos por Redon, pero éste parece ser inmune a su innegable encanto femenino. Y para completar el triángulo amoroso, que tan buenos resultados da en cualquier novela, tenemos al tercero en discordia, el pobre Joshua, que aunque admira y respeta a Redon, no puede evitar tenerle un poquito de inquina, ya que ama a Brenda pero ésta sólo tiene ojos para el maladiano.

Los alienígenas, por su parte, responden a la perfección al tipo de extraterrestre popularizado por la literatura pulp y las películas de Serie B de los años cincuenta. Tras su apariencia humana se ocultan unos bichejos repugnantes, masas informes de carne viscosa y rojiza, con unos ojos blancos como la nieve en los extremos de unas antenas que salen de sus cabezas. Poseen la capacidad de alterar su estructura molecular para adquirir la apariencia física exterior de otra forma de vida, de un modo parecido, supongo, a como lo hacía la inolvidable Maya de ESPACIO 1999. Estos seres se autodenominan Yials. En cuanto a Redon, pertenece a la raza Kohco, una rama de la especie humana cientos de miles de años más evolucionada, en todos los aspectos, que la terrestre. Ambas especies son enemigas mortales desde muchos siglos atrás.

Aunque la novela es independiente de la Saga de El Orden Estelar, creo que puede integrarse perfectamente en el mismo universo futurista. Aquí se menciona una Federación Terrestre, que podría muy bien ser la predecesora del Gran Imperio, por lo que la acción de la novela se situaría en la época en que la humanidad terrícola comenzó a expandirse por la galaxia. Sería interesante conocer la opinión del autor sobre esta idea que apunto.

ENEMIGOS OCULTOS. Novela de a duro de uno de los grandes de la CF española. Si podéis encontrarla, leedla. Disfrutareis de unas horas de sano entretenimiento, de la mano de uno de los escritores que ha dado carta de naturaleza a la CF nacional.


TÍTULO: ENEMIGOS OCULTOS
AUTOR: A. THORKENT (Ángel Torres Quesada).
COLECCIÓN: LA CONQUISTA DEL ESPACIO (Nº 479)

CUBIERTA: JORGE SAMPERE
EDITORIAL: BRUGUERA
AÑO DE PUBLICACIÓN: 1979.
PÁGINAS: 96.

sábado, 27 de marzo de 2010

EL JUICIO DE HELEN CROSS






Esta novela, publicada por vez primera en 1974 y reeditada en 1985, en la colección Bisonte Serie Azul de Bruguera, se centra, como su título indica, en el proceso judicial que se sigue contra Helen Cross, valerosa mujer propietaria de un rancho en la ciudad fronteriza de Haynes. Helen está acusada de asesinar a Silas Caffrey, a quien debía cierta suma de dinero, y que pretendía quedarse con la propiedad de la mujer para saldar la deuda. Los testigos presenciales afirman que la señora Cross disparó su rifle contra Caffrey sin mediar provocación, cuando éste se disponía a sacar del bolsillo interior de su chaleco un documento legal que quería mostrarle. El sheriff de la localidad no tiene otro remedio que arrestar a Helen Cross. Se da la circunstancia de que el de la estrella, Neil Murdock, es hijo adoptivo de la mujer, ya que ésta lo recogió y educó cuando sus padres murieron a manos de los indios. A Neil le parte el corazón tener que encarcelar a la mujer que lo crío como a un hijo, pero como sheriff debe cumplir con su deber, por penoso que le resulte. Además, la propia Helen admite que abatió a Caffrey, y que eso la convierte en una asesina, pero insiste también en que lo hizo en defensa propia, ya que creyó que Caffrey iba a sacar un revólver.


Al pobre Neil le ha caído encima una buena papeleta. La primera persona que le reprocha su actitud es Lila Colmes, dueña de la principal cantina de la ciudad, amiga de Helen y secretamente enamorada del de la placa. A Neil también le preocupa la reacción de sus hermanos, que se han ausentado del pueblo para vender el poco ganado que tenían, y así tratar de hacer frente a las deudas contraídas. Los hermanos Cross, Barney, Clem, Duke y Ned no van a encajar muy bien eso de que su hermano de adopción tenga a su madre entre rejas. Por no mencionar a su hermana Sally, mujer de armas tomar, al igual que Helen, y tan enérgica, independiente y testaruda como ella. Pero la principal preocupación del joven es descubrir la verdad. Porque, por muy claras que parezcan estar las pruebas en su contra, él sabe que su madre no es una asesina, y que si disparó contra Caffrey fue por un motivo justificado.


El sheriff inicia sus investigaciones, averiguando que Silas Caffrey, a decir de quienes le conocían bien, siempre llevaba un pequeño revólver del 38 en una funda sobaquera. Sin embargo, los testigos, todos personas afines al difunto, aseguraban que iba desarmado esa mañana. Aparte de esto, Neil ha detectado otras contradicciones en las declaraciones de esos testigos, lo que le induce a indagar con más ahínco en esa dirección. Y hay otro detalle curioso en el asunto. Caffrey parecía realmente obsesionado por hacerse con la propiedad del rancho Cross, una hacienda no muy próspera, a pesar de los titánicos esfuerzos de Helen y sus retoños por sacarla adelante. ¿Por qué un tipo como ese mostraba tanto interés por adueñarse de un rancho de tan escaso valor? Poco a poco, las pistas que va descubriendo le conducen hacia Stilaw, siniestro socio de Caffrey, que acaba de convertirse en el dueño absoluto del negocio que tenían en común. Stilaw también demuestra interés por el Cross Ranch, y esto acaba de convencer a Neil de que su madre es víctima de una conspiración. Por si fuera poco, apenas inicia sus investigaciones, el sheriff es blanco de una serie de atentados contra su vida. Con la ayuda de Lila Colmes, de sus hermanos y hermana, que acaban de llegar a Haynes, y de algunos vecinos que aprecian sinceramente a Helen Cross, Neil Murdock conseguirá al fin descubrir la verdad, exonerando a su madre de toda culpa.


Jugando lo justo con los tópicos, Luis García Lecha nos ofrece en EL JUICIO DE HELEN CROSS uno de sus westerns más logrados. Una novela del Oeste clásica, sin truculencias ni exageraciones, caracterizada, como todas las del autor, por la sobriedad descriptiva y la claridad expositiva de sus escenas de acción. Una obra que todo aficionado al género debería leer.

domingo, 14 de marzo de 2010

EL TEMPLO DE SATÁN


Éste artículo lo dedico con cariño para Lele.


RESUMEN: Albert Law y Wolf Gray son dos integrantes de la banda de Armand Blunt, un sujeto dedicado a la falsificación de dólares. Ahora Armand está preparando el negocio de su vida, un cargamento con mil millones de dólares falsificados que desea distribuir por Europa.

Para ello, Albert y Wolf se dirigen a un islote que ha sido elegido como el punto de encuentro, donde Armand y el resto de su banda, llegarán dentro de un par de días en una lancha con el dinero falso.

En el islote hay un pequeño castillo, misterioso y tétrico, que es evitado por los pueblerinos, pues según ellos, está embrujado. Por lo mismo, Armand con su banda, han creído que es el sitio ideal para juntarse, ya que así nadie los molestará.

Apenas llegan al lugar, Albert y Wolf se sorprenden, puesto que a pocos metros del castillo hay un lúgubre y extenso cementerio. Las sepulturas datan alrededor del mil setecientos.

La primera noche es una pesadilla para ellos, escuchan ruidos, ven fantasmas y se arrepienten de haber de haber llegado a ese lugar. A la mañana siguiente, una joven llega al castillo solicitando ayuda. Les explica que el motor de su lancha se paró y no hubo manera de que arrancase de nuevo.

Wolf y Gray se extrañan, pero la hacen pasar para que se seque en la chimenea. Wolf accede a darle un vistazo a la lancha, puesto que es mecánico.

Sin embargo, a los pocos minutos Wolf vuelve furioso diciendo que la lancha estaba bien y que la avería del motor había sido intencional, por lo tanto la chica sólo quería presentarse a espiar. Gray le da un par de bofetadas y le pregunta quien la envió a espiarlos.

Puesto que la muchacha insiste en que no sabe de que le hablan y que en verdad su lancha se averió, Gray la amenaza con que la violará y le arrancará la verdad. La joven se espanta ante la idea de ser violada y tomando rápidamente un atizador de la chimenea, golpea a Gray en un costado de su cabeza, dejando un orificio por el cual salta un chorro de sangre y acto seguido, la chica huye del castillo.

Wolf corre tras ella, pero la chica es muy veloz y rápidamente se aleja por el cementerio, entre las lápidas. Ciego de cólera, Wolf empuña su pistola y dispara dos veces.

La silueta de la muchacha se detiene en seco y se derrumba. Jadeando, Wolf llega hasta la chica y comprueba que la ha matado. También observa la lapida en la cual se encuentra el cuerpo de la joven, la semiborrada inscripción dice: “Zirkayan, no muerto… Mil setecientos…”.

Lo que ignora Wolf, es que el tal Zirkayan pertenecía a una secta satánica que ofrecía sacrificios en sus ceremonias negras, que el castillo donde se encuentran, era un templo para adorar a Satán, y que sólo la sangre de una victima podría revivir el cadáver del misterioso Zirkayan.

Poco después de que Wolf vuelve al castillo para atender a su compañero herido, Zirkayan vuelve a la vida y revive el cadáver de la desdichada muchacha. A Wolf y su compañero les espera una escalofriante y sangrienta sorpresa.

Al día siguiente, llega Armand Blunt acompañado con el resto de su banda y el cargamento de billetes falsos. Se encontrará con un pequeño ejército de zombies, que le darán una calurosa bienvenida en cuanto lleguen al castillo, que en otros tiempos fue el templo de Satán.
PORTADA: EDICIONES B, JUNIO DE 1991
SELECCIÓN TERROR (Nº 18)


COMENTARIO: Otra excelente y terrorífica novela del maestro Burton Hare. En mi humilde opinión, su mejor novela en el género del Terror.

Una novela que cumple 100% con su cometido de asustar al lector, con elementos interesantes, como un castillo lúgubre y macabros acontecimientos que suceden en el mismo.

Debido a el título “El templo de Satán”, más de alguno puede pensar que se trata de una secuela de otra excelente novela del mismo autor llamada “En nombre de Satán”, y que aparece en la misma colección. Sin embargo, se trata solamente de un alcance de títulos y ambas novelas, no tienen nada que ver entre si.

¡PÓRTENSE BIEN Y NO REALICEN NINGÚN TIPO DE SACRIFICIOS!



ÉSTE ES EL FINAL: El templo de Satán, fue una de las reseñas que estaba designada para nuestro pasado ESPECIAL TERROR, pero por falta de tiempo no se pudo entregar.

Pero acá está y así no se quedaron con las ganas.


TÍTULO: EL TEMPLO DE SATÁN
AUTOR: BURTON HARE
COLECCIÓN: SELECCIÓN TERROR (Nº 522)
PORTADA: MIGUEL GARCÍA
EDITORIAL: BRUGUERA
EDICIÓN: 1983

jueves, 4 de marzo de 2010

DEMASIADO DURO PARA MORIR – PARTE 1 (experiencia personal con el pasado terremoto en Chile)





Bolsi & Pulp pronto cumplirá tres años de vida y mucha gente aún ignora que se trata de un blog chileno.

Quizás en muchas partes del mundo no lo sepan, pero Chile es un país demasiado duro para morir. A lo largo de sus 200 años de independencia, Chile ha sido golpeado con incontables catástrofes naturales, infinidad de problemas políticos, económicos y sociales. Una y otra vez hemos caído, pero como todos sabemos muy bien, lo que no te mata te hace más fuerte, así que una y otra vez nos hemos puesto de pie, demostrando con ello, que somos un país demasiado duro para morir.

Pues bien, hace pocos días una horrible catástrofe ocurrió en mi país.

Con todo respeto a los seguidores del blog, les quiero contar mi experiencia personal con el terremoto de 8.8 grados en la escala Richter, que ocurrió durante la madrugada del sábado 27 de febrero del presente año 2010 en el último país del mundo.

Chile es uno de los países más sísmicos del planeta. Cada un promedio de 10 años ocurre un terremoto. De hecho tenemos el record mundial con el terremoto más grande de la historia, ocurrido en Valdivia en el año 1960 con 9.5 grados Richter, aunque algunos sismólogos aún dicen que fue de 9.8 grados. Dicho terremoto alcanzó una duración de diez minutos, produjo un enorme maremoto y tres tsunamis que hundieron la casi totalidad de Valdivia y arrastró embarcaciones completas al centro de la ciudad.


Valdivia después de su terremoto en 1960.


Recuerdo el terremoto de Santiago en el verano de 1985. Nunca lo olvidaré, yo tenía siete años y jamás antes había presenciado ni tan siquiera un temblor. Me encontraba jugando en la plaza con mi hermano menor y cuando empezó el terremoto, mi hermano y yo pensábamos que un camión grande pasaba en ese momento por la calle cercana y a causa de éste se movía el piso y escuchábamos tanto ruido.

No transcurrió ni un minuto cuando mi padre llegó corriendo a la plaza muy asustado y nos tomó a cada uno con una mano suya, mientras decía: “persígnense mijitos, que esto es un terremoto”. Camino a casa, vimos como un árbol de mediano tamaño y un poste de luz caían al suelo.

Al llegar a casa, ya todo había terminado. Por suerte nuestra vivienda, era una sólida construcción que no sufrió daño alguno. Aquel terremoto no alcanzó a durar dos minutos y fue de 7.8 grados Richter, aunque algunos recientes estudios hablan de 8.0 grados.


Santiago después del terremoto en 1985.


A lo largo de mi vida presencié varios temblores y otros pocos terremotos como el de Iquique en 1987 con 7.3 grados Richter, el de Antofagasta en 1995 con 8.0 grados, el de Punitaqui en 1997 con 6.8 grados o el de Tarapacá del 2005 con 7.8 grados. Todos fuertes, pero con pocas consecuencias graves y muy pocas victimas humanas. Además, todos bordeaban el minuto de duración.

Pero lo que viví el sábado 27 de febrero, supera todo lo que yo había antes visto.

Mientras escribo estas líneas, se me viene a la memoria unas sabias palabras que hace años me dijo un anciano: “Prepárate cada vez que tengas una gran alegría, porque la vida después de una enorme felicidad, nos golpea con un enorme dolor”. Y al parecer el tiempo le ha dado la razón a las palabras del anciano.

A principios de febrero me encontraba extenuado con mis trabajos, tanto en el de mis blogs (Bolsi & Pulp y Odiseo Rock) como en mi trabajo diario habitual. Y las vacaciones a mediados de ese mes, fueron una bendición para descansar y relajarme.

A los pocos días, viajé con un primo al sur de Chile. Nos instalamos en la precordillera de linares, en una cómoda cabaña en medio de un hermoso valle tranquilo, solitario y rodeado de cerros. Teníamos cerca un río y a una hora y fracción de caminata, llegábamos a unas espectaculares cascadas. Respirábamos aire puro, estábamos desconectados de la civilización y teníamos mucha paz y tranquilidad.

Así transcurrieron ocho hermosos días, donde disfrutamos a solas de la naturaleza. Nos habríamos quedado más tiempo, pero teníamos asuntos pendientes que tratar en Santiago y volvimos el jueves 25 de febrero en la tarde.

En un hermoso valle, rodeados de cerros, mi primo y yo disfrutábamos de la naturaleza del sur de Chile en nuestras vacaciones.


A hora y fracción de caminata, llegábamos desde nuestra cabaña a unas hermosas cascadas, dignas de un jardín del edén.


Una vez en Santiago y aprovechando que aún me quedaban algunos días de vacaciones, decidí que todos los días me acostaría tarde por las noches trabajando en el computador y que también me levantaría tarde.

El viernes 26 de febrero durante la noche, trabajaba en una reseña para Bolsi & Pulp. Cuando eran poco más de las 3:15am del sábado 27 el sueño comenzó a cerrar mis ojos.

Pensé que ya era hora de dormir, apague el computador, ordene mis cosas y bebí un vaso de soda antes de ir a la cama.

Cuando recién me estaba acostando, comenzó a oírse un ruido muy curioso. Por un momento me pareció que se trataba de un taladro. Encendí la luz y mi reloj marcaba las 3:30am con algunos segundos.

¿Era posible que a esa hora algún vecino estuviera realizando trabajos con taladro en su casa? Eso era casi imposible. Luego me di cuenta, que el sonido no venía de la casa de ningún vecino… ¡Venía del suelo! ¡Venía de la tierra!

Casi inmediato de darme cuenta de esto, el ruido cesó y una aparente calma reino por unos breves instantes. Mi reloj marcaba las 3:31am y fracción.

Y entonces, otro suceso comenzó a inquietarme. Las aves que tengo de mascotas (una simpática lorita y una pareja de catitas australianas) y que tienen sus jaulas a un lado de mi habitación, comenzaron a emitir furiosos y desesperados gritos que se prolongaron por cerca de un minuto, para luego permanecer en el más absoluto silencio.

Sinceramente esto último me dejó muy preocupado ¿Por qué tenían susto las aves? Ni siquiera podía imaginarlo. Muy extrañado me levante de la cama, pensando en ir a darle un vistazo a las jaulas. Cuando mi reloj marcaba las 3:33am y algunos segundos, comprendí todo lentamente.

Primero parecía un suave temblor, así que espere tranquilo a que terminase. Quienes me conocen bien, saben que no les temo a los sismos, puesto que se trata de cosas tan naturales como el viento, la lluvia o la nieve. Pero eso sí, siempre les he tenido mucho respeto, porque a la madre naturaleza nunca hay que mirarla en menos.

La madre naturaleza puede ser como una mujer hermosa y tierna en ocasiones, y en otras como una mujer malvada y vengativa, que se desquita con nosotros por el mal que le hacemos al planeta, destruyéndolo lentamente.

Así que los primeros segundos mantuve la calma. Mi reloj marcaba las 3:34am cuando comenzó el infierno.

El suave movimiento, se transformó en una horrenda sacudida, que me movía de un lado a otro. Pero lo más inquietante, era que cada vez se ponía más fuerte y parecía que nunca iba a terminar.

Luego comenzaron a caer todas las cosas de mis estanterías. Entonces me dí cuenta que no era un simple temblor, sino un terremoto, el más fuerte terremoto que he sentido en mi vida.

Mis colecciones de CD y DVD parecían llover sobre mi cuerpo. Mis dos bibliotecas parecieron cobrar vida y ante mis ojos volaban las novelas de Curtis Garland, Ralph Barby, Silver Kane y tantos otros autores, que han llenado mi vida de aventuras.

El ruido continuaba cada vez más fuerte. Luego vino el corte de luz, mi preocupación se convirtió en miedo y no me avergüenza reconocerlo, vivir un infierno y además a oscuras es algo que no se lo doy a nadie.

Un escalofrío empezó a recorrer mi cuerpo, pensando que nuestra casa quizás no resistiese el terremoto, y la perspectiva de que mi familia y yo podríamos quedar enterrados vivos bajo partes de nuestro propio hogar, me producía un enorme dolor estomacal.

Desde mi habitación escuchaba como por el resto de la casa se rompían objetos, era un cocktail de ruidos variados: cuadros, vasos, platos, botellas, vidrios, etc... El sudor recorría mi cuerpo y sentí un miedo mayor que cuando leí completo el libro Volterror de Lou Carrigan.

Y la cosa parecía no tener fin, cada vez más fuerte, cada vez más implacable.


CONTINUARÁ…

jueves, 25 de febrero de 2010

TRES PÁJAROS DE UN TIRO



POR ANTONIO QUINTANA CARRANDI



Publicada en 1967, con el nº 320 de la famosa colección bélica de Toray Relatos de Guerra, esta trepidante novela de LGL nos cuenta la odisea personal de Jack Rowey, otro de los falsos culpables que tantas obras del riojano protagonizaron.

La acción se inicia cuando Rowey se fuga de la prisión militar en la que se halla confinado, justo la víspera de su traslado al tristemente célebre penal británico de Dartmoor. Acusado de un delito que no cometió, Rowey, obsesionado con encontrar al verdadero culpable, el mayor Dalbert Canald, y hacerle confesar por las buenas o las malas, acude a un cirujano plástico de dudosa reputación para que altere sus facciones, a fin de evitar que alguien pueda reconocerle. Nuestro héroe se siente atraído por la bella ayudante del médico, la enfermera June Plont, que parece asqueada por la labor que se ve obligada a hacer en esa clínica. Tras la intervención, Rowey investiga a Canald, descubriendo que se encuentra sirviendo en una unidad de carros de combate en el norte de África. Con documentación falsa y un nuevo aspecto, incluido un frondoso mostacho, y bajo el nombre de Jack Renfrey, nuestro protagonista se alista en el ejército. Como voluntario, y poseyendo el permiso de conducir, puede elegir arma. Obviamente, elige carros de asalto, confiando en que le destinen inmediatamente a África, donde espera encontrar al canalla que le tendió la trampa.

Pasan los meses y Rowey, bajo la identidad de Renfrey y el apodo de Bigotes, se encuentra combatiendo contra el Afrika Korps germano. Un día se tropieza con una bella enfermera del cuerpo sanitario, que resulta ser June Plont. Ella le reconoce a pesar del tupido bigote, pero, aunque está convencida de que es un delincuente, el hecho de que se haya alistado voluntario no deja de sorprenderla favorablemente. Entre ambos se establece una relación un tanto ambigua, que se irá concretando en algo más sólido conforme la muchacha vaya conociendo a Rowey, quien acabará por contarle sus desventuras y confesarle el motivo de que se encuentre ahora en el continente negro.

Los combates se van sucediendo ininterrumpidamente, unas veces a favor de los tommys y otras de los boches. Y tras uno de esos enfrentamientos, Rowey encuentra por fin a su odiado enemigo. El muchacho espera pacientemente el momento de actuar contra Canald, pero, al mismo tiempo, éste ha comenzado a recibir una serie de notas amenazadoras, supuestamente escritas por Rowey, pidiéndole una fuerte suma de dinero a cambio de guardar silencio sobre los pasados actos del ahora honorable mayor de fuerzas blindadas. Dalbert está lejos de sospechar que el autor de los anónimos es su ayudante personal, que fue testigo de su crimen. El mayor recurre a sus contactos en Inglaterra, y a través del mismo individuo que proporcionó a Rowey la documentación falsa y el nombre del cirujano plástico, averigua la identidad bajo la que se oculta ahora el hombre a quien envió a prisión bajo una acusación falseada. Aprovechando la confusión originada durante un combate, Canald trata de matar a Rowey, pero la afortunada intervención de June evita que logre culminar sus criminales propósitos. Descubierto al fin, Canald decide morir combatiendo, en vez pasar el resto de sus días en presidio, y encuentra una muerte honrosa atacando a pecho descubierto, con granadas de mano, a unos blindados germanos. Acribillado a balazos, no expira sin antes confesar sus crímenes ante numerosos testigos, exonerando así a Rowey, que puede recuperar su auténtico nombre, limpio ya de toda lacra. A esto hay que añadir que el ayudante del fallecido mayor, descubierto también, no tiene otro remedio que contar cuanto sabe, reafirmando la inocencia de Rowey. Puesto que éste era teniente, una vez rehabilitado, y en reconocimiento a su heroísmo en el campo de batalla, es ascendido a capitán. Pero el mejor premio para nuestro protagonista es, sin duda, el amor de June Plont.

La novela repite, como se ha dicho, el esquema básico de otros títulos señeros de la obra de LGL. Tenemos un hombre acusado de un crimen cometido por otro; un oficial falsamente honorable, capaz de cualquier cosa por satisfacer sus más bajos instintos; una mujer que cree en la honradez del héroe, aunque éste lo tenga todo en contra, y un grupo de amigos dispuesto a hacer lo que sea necesario por quien ha compartido el horror de la lucha en el desierto con ellos. Este último punto es muy importante. Muchas de las novelas de LGL tienen un enfoque coral. Como buen veterano de guerra, el autor concede mucha importancia al compañerismo, a la especial camaradería que sólo se forja en los campos de batalla y en las situaciones límite a las que conduce la guerra. Tres pájaros de un tiro es una novela modélica en este aspecto. Por otra parte, LGL utilizaría este planteamiento coral del argumento no sólo en sus relatos bélicos, si no también en otros géneros, especialmente en la ciencia ficción, como veremos en la reseña de Enigma, aparecida en 1981 en LCDE.

Poco más se puede decir de esta novela. Si acaso, señalar, por enésima vez, la maestría del riojano a la hora de describir las escenas de acción, siempre narradas con sobriedad, no exenta de espectacularidad. Por último, nos referiremos a la cubierta del volumen, un excelente primer plano del gran Anthony Perkins en su papel de soldado americano en la superproducción ¿ARDE PARÍS? El film se rodó en B/N, pero para la portada la foto se coloreó artificialmente. El resultado es bastante bueno, pero nunca me han gustado las cubiertas con fotografías. La colección Relatos de Guerra alternó las cubiertas con fotogramas de películas del género con las dibujadas, siendo mucho mejores, en mi modesta opinión, éstas últimas.

miércoles, 17 de febrero de 2010

FARLING HEIGTS - PARTE 2 (de 6)

(AFICHE ALTERNATIVO)

FEBRERO 2010.
LA PELÍCULA DEL MES nº 7.


FICHA.

TÍTULOS:
-Farling Heigts.
-En Nombre De Satán.
PRODUCTOR: Producciones Sánchez.
PAÍS: España.
AÑO: 2008.
DIRECTOR: Snynghalt.

HISTORIA ORIGINAL: Burton Hare.
GUIÓN ADAPTADO: Snynghalt.
MÚSICA: James N. Howard, Within Temtations, Jordi Sabates, Rachel Portman, Elliot Goldenthal, Kenji Kawai, Bso Obscure, Bryan Tyler, James Horner, Christopher Young, Reinhold Heil.
PROTAGONISTAS: Snynghalt, Time, Makykat, Blanca, Carmen Kas, Filotecius, Kinjaded, Marty_McFly, Gerry.
SINOPSIS: En esta segunda parte, Mark Monroe junto al viejo Clark, encuentran el cadáver de una mujer cuando se dirigen a Farling Heigts. Dicha mujer, se llamaba Elma Ray y vivía en el pueblo, según Clark.

Mark queda muy impresionado por el estado del cadáver, y piensa que puede haber sido atacada por un lobo, pero Clark le dice que no hay lobos en esa época. Una vez que avistan el pueblo, Clark decide regresar a su cabaña y Mark continúa solo el camino.

Apenas llegar a Farling, se encuentra con un par de mujeres que le miran desconfiadas. Mark les pregunta si hay algún representante de la ley, y ellas le dicen que un tal George Rayton, es la única autoridad en el pueblo.

En cuanto Mark encuentra a Rayton, le explica todo lo que sucedido desde que su coche se hundió en la ciénaga, hasta el encuentro con el cadáver de Elma. El anciano le dice que avisará a la gente del pueblo y en eso Mark conoce a la nieta de George, quien se llama Marta. El flechazo es mutuo.

Para desgracia de Mark, Marta le informa que el pueblo esta totalmente aislado, puesto que todas las líneas telefónicas se encuentran cortadas. También le cuenta que han intentado pedir ayuda al pueblo más cercano. Pero las dos personas que han ido, han sido encontradas muertas a los pocos días en el bosque.

Hay una fuerza maligna alrededor de Farling y algo esta cercando cada vez más a los habitantes del pueblo… Y ese algo mata sin dejar rastro. Nuevamente Mark se da cuenta de que está en el infierno, y que no ha podido elegir un peor lugar para pasar sus vacaciones.
COMENTARIO: Nuevamente en esta segunda parte, Snynghalt realiza un trabajo magistral, siguiendo fielmente los textos de la novela “En nombre de Satán” del genial Burton Hare. El clima es tenebroso y te mantiene en suspenso. Un film imperdible para todos los amantes del bolsilibro. ESCENA MEMORABLE: Dentro de esta segunda parte, el asunto es algo difícil, puesto que esta más llena de diálogos que de acción. Pero pienso que cuando llega el cadáver de Elma al pueblo, es lo más memorable, puesto que todos se escandalizan y preocupan, causándose con ello una conmoción total en Farling.

Posteriormente de esta escena, Rayton le cuenta a Mark unos extraños sucesos del pueblo, que incluyen muertos que salen de sus tumbas, para asesinar.



ÉSTE ES EL FINAL: Espero que les haya gustado la segunda parte de Farling Heigts.


Si alguien se perdió la reseña de la novela EN NOMBRE DE SATÁN, puede disfrutar de la misma pinchando acá.

Si aún no has visto el trailer de la película, puedes verlo pinchando acá.

Si alguien quiere ver la entrevista que le realizamos a Snynghalt, solamente debe
pinchar acá.

Si te perdiste la primera parte del film, disfrútalo pinchando acá.

¡Esperamos sus comentarios acerca de esta segunda entrega!

Ahora BOLSI & PULP les entregará el video con la segunda parte de la película, para que la disfruten.

¡PÓRTENSE BIEN Y NOS VEMOS EL PRÓXIMO MES!

Atentamente: Odiseo… Legendario Guerreo Arcano.


viernes, 12 de febrero de 2010

PORTADAS DE CINE


En el universo de los bolsilibros, conocidos en España como novelas de a duro, tuvo especial relevancia el apartado gráfico. Para vender una novela había que presentarla en un envoltorio sugerente, y de eso se ocuparon una legión de artistas que, al igual que los escritores, fueron explotados sin misericordia por las editoriales. Al principio, las editoras pedían a los autores que añadiesen a las sinopsis de sus obras una sugerencia para el dibujo de cubierta, práctica que en general dio muy buenos resultados. Posteriormente, los editores recurrirían a las portadas de agencia. De cualquier modo, el trabajo de estos artistas fue, en reglas generales, bastante aceptable. Sin embargo, como cualquier otro artista, el dibujante de portadas de bolsilibros buscaba la inspiración donde fuera necesario, y una de las canteras de las que más ideas extrajeron para sus ilustraciones fue el cine.

Ya desde sus inicios, en la década de los años cuarenta del pasado siglo, las novelas de a duro ostentaron en sus cubiertas ilustraciones que recordaban escenas de películas de Hollywood. Esto fue mucho más notorio, al menos durante algún tiempo, en las novelas del Oeste, aunque esta práctica se extendería rápidamente al resto de los géneros y ya no sería abandonada hasta la desaparición de los bolsilibros a principios de los noventa. Uno de los actores más famosos, Clint Eastwood, fue un habitual de las portadas de bolsilibros a partir de finales de los sesenta, gracias al tremendo éxito de los tres westerns que rodó en Almería a las órdenes del maestro Sergio Leone: Por un puñado de dólares; La muerte tenía un precio y El bueno, el feo y el malo. La imagen característica de Eastwood en estas cintas, con su barba de tres días, el cigarro casi consumido colgando de la comisura de la boca, el sombrero de copa plana y ala recta y el mugriento poncho mejicano, sería representada hasta la saciedad en las cubiertas de innumerables vaqueradas pergeñadas por los novelistas españoles de la época. En mi biblioteca de bolsilibros figuran al menos una docena de títulos, de distintos autores, con un sosias de Eastwood en la portada. Otros actores representados con bastante frecuencia por los portadistas fueron John Wayne, Richard Widmark, Franco Nero e, incluso, el españolísimo Fernando Sancho.

Como se ha dicho, esta práctica fue muy habitual en todos los géneros de bolsilibros. Pero el más influenciado gráficamente por la estética cinematográfica fue, sin ninguna duda, la ciencia ficción. Las colecciones de novelas populares de este género están plagadas de ilustraciones de cubierta directamente inspiradas por algún clásico cinematográfico. La editorial plusmarquista en este sentido fue Bruguera, cuya colección La conquista del espacio (LCDE en adelante) presentó durante años, y sin ningún tapujo, dibujos que remitían al lector a grandes producciones hollywoodenses tales como Star Wars, Star Trek, 2001, Alien o La guerra de los mundos, por citar algunas de las más representativas. En ocasiones, los artistas llegaban a copiar literalmente escenas de esas películas, o de series de televisión del género. Era también habitual confeccionar las portadas con elementos surgidos de la imaginación del artista, aderezándolos con otros extraídos de películas o series. Esta práctica no fue nunca de mi agrado, aun cuando reconozco que muchas de esas portadas resultaron bastante atractivas. Sería demasiado tedioso enumerar aquí las docenas de cubiertas que responden a las características antes mencionadas. No obstante, y a modo de botón de muestra, presentaré seguidamente algunas de las más notables.


Planeta rebelde, de Ralph Barby, nº 689 de LCDE, segunda edición, es un ejemplo de lo más ilustrativo. El autor de la portada, Luís Almazán, no se complicó la vida en absoluto, limitándose a dibujar el famosísimo Millenium Falcon (Halcón Milenario) de Star Wars surcando el espacio con un planeta al fondo. Esta portada es una de las que más detesto, ya que el artista no añade nada propio a la ilustración; simplemente, se limita a copiar la nave de Han Solo tal cual. Se trata de un dibujo facilón, nada sugestivo, que ni siquiera da una ligera pista sobre el argumento de la novela.

Guerra en el triángulo solar, nº 515 de LCDE, del maestro A. Thorkent, peca de lo mismo. Su portada, obra de Miguel García, representa al pérfido emperador Ming, el eterno enemigo del héroe del cómic Flash Gordon, acompañado por una hermosa mujer que suponemos es su hija la princesa Áura. Evidentemente, en la aventura de Thorkent no aparece ningún personaje que se parezca ni remotamente a Ming. La cubierta, por tanto, aunque bien dibujada, resulta insulsa.

En El ojo galáctico, nº 557 de LCDE, de Ralph Barby, el autor de la cubierta, el citado Miguel García, no pierde el tiempo esperando a las musas. Posiblemente, el hermoso rostro femenino que ocupa casi toda la portada sea obra suya. Pero a la hora de plasmar los dos robots que completan la ilustración no se lo pensó demasiado, conformándose con dibujar un par de cylones de la serie Galáctica. Si hubiera dibujado dos robots de diseño propio, la portada habría ganado muchísimo. Tal como apareció, es simplemente aceptable.


El día que no salió el sol, también de Barby, aparecida en LCDE con el nº 245, nos presenta otra cubierta híbrida, obra de Salvador Fabá. Tampoco en esta ocasión anduvo el ilustrador muy acertado. El artefacto alienígena que vemos en la portada es una de las máquinas bélicas empleadas por los marcianos del film La guerra de los mundos, de Byron Haskin. Otra portada poco original.

Amor y muerte en la tercera fase, de Adam Surray, publicada en LCDE con el nº 487, presenta una portada algo más original que las anteriores, obra también de Miguel García, que realizó un dibujo bastante logrado, en el que introdujo un personaje de la mítica serie Espacio 1999. En efecto, si nos fijamos bien, comprobaremos que el humanoide que empuña un arma de pavoroso aspecto es, en realidad, el monstruoso robot del episodio La nube beta, de la citada serie británica. A pesar de ello, esta cubierta está mucho más conseguida que las anteriormente descritas.

Podríamos citar muchísimos ejemplos más. En la cubierta de El enigma de Yamarai, nº 609 de LCDE, de Kelltom McIntire, dibujada por Antonio Bernal, aparecen tres soldados imperiales de Star Wars con sus características armaduras blancas; y en la de Objetivo: destruir un mundo, nº 301 de LCDE, de A. Thorkent, el autor del dibujo, Enrique Martín, incluyó en el mismo un artefacto que es, a todas luces, un calco exacto de una de las cápsulas que llevaba la nave Discovery en 2001 para realizar tareas en el exterior.

Insisto una vez más en que este tipo de portadas eran poco originales, nada sugestivas y, en ocasiones, francamente decepcionantes. A pesar de todo, la mayoría de ellas estaban excelentemente dibujadas, y no cabe duda de que cumplieron bastante bien su función de atraer la atención de los potenciales compradores de bolsilibros. Con todo, quien esto firma sigue prefiriendo las cubiertas sin referencias cinematográficas de ningún tipo, por considerarlas más auténticas y adecuadas para las novelas de ciencia ficción popular. Pero esta, naturalmente, es una opinión personal y, por lo tanto, perfectamente discutible.

viernes, 5 de febrero de 2010

MISIÓN 1/1000


POR ANTONIO QUINTANA CARRANDI



Publicada en abril de 1980, con el nº 504 de LCDE, y una sugestiva cubierta de Jorge Sampere, Misión 1/1000 bebe de la fuente de uno de los grandes clásicos del género: Viaje alucinante, novelización realizada por Isaac Asimov del clásico cinematográfico homónimo dirigido por Richard Fleischer en 1966.

Clyde Hobart, agente de la Inteligencia Terrestre, es encargado de una peligrosísima misión. Debe recuperar los planos de un artefacto increíble, desarrollado por los científicos terrícolas, con el que se puede reducir de tamaño cualquier cosa, incluso seres vivos. Los espías de la reina Gudrun, del planeta Kuastil, se han apoderado del secreto del denominado Procedimiento R, y el gobierno de la Tierra teme que la siniestra monarca proyecte construir una reductora, de tamaño suficiente para reducir un planeta a las dimensiones de un balón de fútbol, con lo cual podrían arrancarlo de su órbita y llevárselo a su Sistema, con el fin de esclavizar a su población y apoderarse de todos sus recursos. A Hobart la cosa no le hace ninguna gracia, y mucho menos cuando le informan del modo en que deberá viajar hasta Kuastil: reducido de tamaño a una escala de 1/1000 (de ahí el título), y alojado en el interior de un rubí hueco que el profesor Ralston, uno de los creadores de la reductora, llevará en el alfiler de su corbata. Hobart acepta la misión, a pesar de sus reticencias iniciales, y es reducido de tamaño. Pero cuando se está iniciando el proceso, la doctora Syra Hunt, miembro preeminente del equipo de Ralston, entra distraídamente en el laboratorio y es reducida también. La máquina reductora sufre un cortocircuito que la inutiliza temporalmente, por lo que la mujer se verá obligada a acompañar a Hobart en su audaz misión.

El plan es relativamente sencillo. Ralston acude a Kuastil invitado por la Universidad Máxima de dicho mundo, en cuyo claustro debe pronunciar un discurso. Tras la apertura del curso escolar, se ofrecerá una recepción en el Palacio Real, a la cual, obviamente, está invitado el científico terrestre. Una vez allí, Hobart abandonará el alfiler de corbata con un propulsor individual y un equipo especial, que incluye una taladradora de gran potencia y una reductora portátil. Cuando nuestro héroe llegue al despacho privado de la reina, perforará un túnel en el metal de la caja fuerte, a través del que accederá a su interior. Localizados los planos, deberá emplear la pequeña pero potente reductora portátil para reducirlos de tamaño y poder manejarlos con facilidad. Hecho esto, regresará al alfiler de corbata, que Ralston cambiará con el del embajador de la Tierra en Kuastil, pues ambos hombres llevan idéntico alfiler, que es la insignia de la Universidad en la que ambos se graduaron. En esencia, la cosa parece fácil. Pero todo se complica cuando, una vez en el Palacio de Gudrun, ésta le pide al profesor un pequeño favor personal. En uno de sus viajes a la Tierra, Gudrun recibió el doctorado honoris causa por la Universidad Máxima Terrestre, y también el símbolo de dicha Universidad; es decir, un alfiler de corbata como el de Ralston. Alegando que ha perdido dicho alfiler, Gudrun pregunta al científico si le importaría cederle el suyo. Ralston trata en vano de excusarse, pero ella le ofrece a cambio una copia de dicho alfiler que ordenó hacer al perder el original, copia que es mucho más valiosa que el verdadero, ya que éste lleva un rubí artificial, mientras que la réplica de Gudrun tiene uno auténtico. Evidentemente, es una trampa, pero Ralston no puede negarse al canje, so pena de provocar un incidente diplomático. Y así, Hobart y la doctora Hunt caen en manos de la pérfida Gudrun, que está al tanto de la misión 1/1000 gracias a su perfectísima red de espionaje en la Tierra. Gudrun, con quien Hobart mantuvo ciertas relaciones en el pasado, tiene una tremenda ambición de poder y unos enormes deseos de vengarse de Clyde, que la rechazó en el pasado. La reina de Kuastil hace reducir una isla con todo lo que contiene, y ahí confina a la pareja, que pasarán a ser sus mascotas microscópicas, mientras sus científicos ultiman la construcción de la gran reductora de alcance planetario, con la que piensa miniaturizar la Tierra para apoderarse de ella. La suerte parece echada para nuestros héroes. Hobart llevaba consigo una tableta, similar a una aspirina, que debería emplear sólo en caso extremo, y que le permitiría recuperar su tamaño normal en apenas unos segundos. Pero Gudrun les ha despojado de todo, incluida dicha tableta. De haber estado solo, esto habría significado el fin de la misión. Pero Syra Hunt está con él, y se da la circunstancia de que la valerosa muchacha fue quien descubrió la fórmula de la tableta de crecimiento acelerado. El 99% de sus componentes son vegetales, y el 1% restante minerales. Syra cree que puede sintetizar el producto a partir de las plantas de la isla, y ambos jóvenes se ponen manos a la obra, incansables al desaliento. Pronto consiguen su objetivo. Pero, tras recuperar su tamaño normal, deberán emprender una carrera contra reloj para neutralizar los siniestros planes de Gudrun, que ya están bastante avanzados. Por fortuna para ellos, contarán con la inesperada colaboración de un grupo de militares y políticos de Kuastil que están hartos de la tiranía de Gudrun y su camarilla.

Lo que más destaca de esta novela, aparte de la desbordante imaginación de su argumento, es su sentido del humor. Misión 1/1000 encierra algunos de los pasajes más cómicos vistos, o mejor dicho, leídos, en una novela de LGL. La comicidad se desborda sobre todo en los primeros capítulos, gracias sobre todo al personaje de Syra Hunt, versión femenina del científico despistado, dotado de un cociente intelectual fuera de serie, pero capaz de provocar los mayores desastres con sus inoportunas distracciones. El autor trató el tema de la miniaturización en otras novelas del género, pero ésta es sin duda la mejor que escribió sobre dicha temática. Disfrutémosla, pues vale la pena.