LECTORES DE BOLSI & PULP:

CONTACTOS:

¡HOLA AMIGOS! ESTAN EN BOLSI & PULP, SITIO IMPERDIBLE PARA AMANTES DEL PULP

¡HOLA AMIGOS! ESTAN EN BOLSI & PULP, SITIO IMPERDIBLE PARA AMANTES DEL PULP
PINCHEN EN LA IMAGEN SUPERIOR Y DISFRUTEN DE NUESTRA VARIADA BOLSITECA

LO MÁS VISTO EN EL BLOG DURANTE ESTA SEMANA ES...

sábado, 31 de marzo de 2012

ENCUESTA CUMPLEAÑERA 2012




Estimados amigos de Bolsi & Pulp: Nuestro amado blog cumplirá este 1 de mayo, ni más ni menos que 5 años de vida. ¡Cumpliremos media década junto a ustedes trabajando de manera ininterrumpida!

Es por ello que Bolsi & Pulp, el blog más importante de la literatura popular en el continente americano, desea celebrar junto a ustedes y en grande estos 5 años de vida.

Y para ello, hemos seleccionado tres formidables bolsilibros, para que voten y elijan su favorito, la novela que tenga más votos será publicada en el blog a modo de regalo de cumpleaños para que todos disfruten leyendo.

Las opciones para votar son las siguientes:


OPCIÓN 1:
EL VALLE QUE QUEDÓ EN EL OLVIDO
DE LOU CARRIGAN

El maestro Lou Carrigan nos entrega una novela inolvidable, simplemente uno de los mejores westerns que ha escrito en su vida, y con el que recibió las felicitaciones de Editorial Rollán. Hace unos pocos días atrás, en el blog se publicó una reseña sobre esta novela, si quieren verla pinchen acá.


OPCIÓN 2:
HOMBRE O ROBOT
DE GLENN PARRISH

Luis García Lecha ha pasado a la historia con su seudónimo de Clark Carrados, pero también utilizó el de Glenn Parrish, sobre todo cuando se trataba de una buena aventura de Ciencia Ficción, como es el caso de esta novela.


OPCIÓN 3:
EL CLAN DE LA CALAVERA
DE JOSEPH BERNA

Para algunos el rey del punto a parte, para otros un novelista capaz entretener al 100%. Como sea, Joseph Berna aquí nos entrega una de sus mejores novelas de Terror.



¡USTEDES ELIGEN SU REGALO DE CUMPLEAÑOS! ¿Cuál prefieren?

¿El Salvaje Oeste de Lou Carrigan?
¿La Ciencia Ficción de Glenn Parrish?
¿El Terror de Joseph Berna?

¿YA HICIERON SU ELECCIÓN? ¡ENTONCES VOTEN DE INMEDIATO, QUIZÁS MAÑANA SEA TARDE!


El plazo vence el 29 de abril y el libro ganador será publicado el 1 de mayo.

¡Un abrazo enorme a todos y saludos bolsilibrescos!

Atte: ODISEO…Legendario Guerrero Arcano.

.

martes, 27 de marzo de 2012

RECICLAJE BOLSILIBRESCO PARTE DIECISIETE


En esta ocasión revisaremos una cubierta del ilustrador Desilo, que ha sido utilizada en al menos cuatro ocasiones. Y digo esto, porque si la he podido encontrar repetida cuatro veces con apenas un vistazo a mi colección personal… Nada me dice que no podría encontrarse repetida en alguna otra novela.

Pero en las cuatro veces que ahora les traigo, fue utilizada para novelas policiales: dos veces para la colección Punto Rojo y las otras para Servicio Secreto.

Curiosamente dos novelas del escritor Joseph Berna fueron publicadas con esta portada. ¿Para cuántos autores más pudo ser utilizada? ¿Fue utilizada en alguna otra colección? ¿Cuántas veces se habrá ocupado en total?

Las preguntas son muchas… y el Reciclaje Bolsilibresco parece infinito.

¡Un abrazo a todos y saludos Bolsilibrescos!

Atte: ODISEO... Legendario Guerrero Arcano.


TÍTULO: PROHIBIDO MORIR
AUTOR: BURTON HARE
COLECCIÓN: PUNTO ROJO (Nº 775)
EDITORIAL: BRUGUERA
EDICIÓN: 1977

TÍTULO: ROUGE BAISER
AUTOR: FRANK CAUDETT
COLECCIÓN: SERVICIO SECRETO (Nº 1607)
EDITORIAL: BRUGUERA
EDICIÓN: 1981

TÍTULO: UN TAXISTA EN APUROS
AUTOR: JOSEPH BERNA
COLECCIÓN: SERVICIO SECRETO (Nº 1780)
EDITORIAL: BRUGUERA
EDICIÓN: 1984


TÍTULO: EL CAMARERO ES UN ESPÍA
AUTOR: JOSEPH BERNA
COLECCIÓN: PUNTO ROJO (Nº 12)
EDITORIAL: EDICIONES B
EDICIÓN: 1990

domingo, 18 de marzo de 2012

EL VALLE QUE QUEDÓ EN EL OLVIDO



POR ANTONIO QUINTANA CARRANDI



Hacía tiempo que no reseñaba ningún bolsilibro del oeste en este blog, así que hoy os presento, amigos de Bolsi & Pulp, uno de los pequeños grandes westerns surgidos de la extraordinaria pluma de mi muy admirado Lou Carrigan, el Maestro indiscutible de la literatura bolsilibresca. En esta ocasión se trata de EL VALLE QUE QUEDÓ EN EL OLVIDO, un espléndido western coral, protagonizado por cuatro forajidos que llegan a un pequeño y hermoso valle, situado en algún punto de la frontera entre Texas y México.

Bueno, es conveniente matizar eso de “forajidos”, porque los héroes de este relato son más bien un puñado de amigos que se las dan de bandidos, pero que, puestos a cometer fechorías, son más bien lastimosos. Se trata, en realidad, de cuatro buenos hombres a los que las circunstancias de la vida, tan perra a veces, les han empujado al otro lado de la ley. Pero como no tienen entrañas para comportarse despiadadamente, como cualquier forajido que se precie de serlo, estos cuatro amiguetes “no dan pie con bola”, como suele decirse. Ninguno de ellos es un asesino, de modo que cuando se deciden a asaltar una diligencia, la cosa les sale fatal y tienen que huir a uña de caballo. Su intención es llegar a México, pero uno de ellos está gravemente herido y se ven obligados a buscar refugio y ayuda en el valle que da título a la novela. Una vez allí, entablarán buenas relaciones con los escasos habitantes del lugar. Llegado el momento, y en un alarde de hombría de bien, defenderán a éstos del acoso de Joe Kirkpatrick y su peligrosa banda de asesinos sin conciencia, que llegan al valle poco después que ellos, huyendo de los Rurales de Texas.

Esta es, sin duda, una de las mejores novelas del Oeste del Maestro Lou. Los personajes principales son inolvidables, una de las mejores creaciones literarias del autor barcelonés. Destacan los dos mexicanos, Manuel Chávez, o Manolón, el gigante que sólo aspira a encontrar una mujer de su mismo calibre con la que llevar una vida plácida, y Jajá Pérez López, el chiquitajo que siempre se está riendo y que es más feo que el sargento de Utrera, aquel al que, de puro feo, cuando murió le dieron los santos óleos con una caña. Sus compañeros gringos son Pete O´Rourke y Phil Corbett. Los cuatro han cabalgado juntos durante mucho tiempo y cada uno de ellos daría la vida por los demás si fuera necesario. Valle Salazar, el valle que quedó en el olvido, ese lugar apacible apartado de las rutas conocidas, se abre ante ellos como un inesperado paraíso en la Tierra. Pero para disfrutar de tal paraíso, antes habrán de exterminar a las serpientes de cascabel comandadas por el infame Kirkpatrick.

La novela tiene todos los ingredientes para complacer al lector más exigente. Hay acción a raudales, romance en su justa medida y, lo mejor de todo, mucho humor, el inconfundible y sano humor “Carriganiano” que merecería un estudio aparte. ¿Quién sabe? Quizá me decida a escribir tal estudio yo mismo. De momento, disfrutad de EL VALLE QUE QUEDÓ EN EL OLVIDO, uno de los westerns más memorables de ese extraordinario autor que es Antonio Vera Ramírez, el incombustible Lou Carrigan.

domingo, 11 de marzo de 2012

CAMINO ABIERTO A LAS ESTRELLAS


POR ANTONIO QUINTANA CARRANDI



NOTA DEL AUTOR:

Un amable lector ha tenido el detalle de comentar esta reseña, indicándome que esta obra de Thorkent no es una novela independiente, sino que forma parte del ciclo de los Kherles. Así es, efectivamente. Este título es el primero de la Saga Kherle, y no me explico cómo pudo pasárseme por alto este punto. Agradezco al citado lector su puntualización y procedo a corregir el pequeño error.

Esta novela, número 78 de la colección Héroes del Espacio de Bruguera, demostró, por enésima vez, que al gaditano Ángel Torres Quesada se le quedaba pequeño el formato bolsilibro. Camino abierto a las estrellas es uno de los mejores relatos escritos por Thorkent en su época de autor de novelas de a duro. Una obra que es, en sí misma, un perfecto compendio de todo lo bueno que podía ofrecer la literatura popular española. Una magnífica historia de ciencia ficción, que engancha al lector desde la primera página.

El argumento gira en torno a un extraño artefacto extraterrestre, descubierto durante unas excavaciones en la imaginaria república sudamericana de Atagua. El gobierno de EE UU, tras llegar a un acuerdo con las autoridades ataguayas, envía ese objeto a una base secreta de Arizona. Es, ciertamente, un descubrimiento sorprendente, ya que se trata de una especie de aeronave, de diseño ahusado y reducido tamaño, que tiene miles de años de antigüedad. Pero lo más extraño de todo es que dicha nave es prácticamente un casco vacío, ya que carece de motores, sistemas de control e incluso de equipamiento interior. Vamos, es que ni siquiera tiene asientos para los tripulantes. El funcionamiento de tan singular aparato es un completo misterio. Para tratar de resolverlo, el gobierno yanqui recurre a Ted Hallison, un niño de diez años con poderes paranormales, que está al cuidado de la psicóloga infantil Carla Rossi. Dado que la nave no tiene equipo propulsor ni controles de ninguna clase, los expertos gubernamentales han llegado a la conclusión de que ésta se activa mediante el poder de la mente, de ahí la inclusión del superdotado Ted en el proyecto. Siempre precavidas, las autoridades designan a un hombre de acción, de absoluta confianza, para ocuparse de la seguridad del niño y del artefacto, en previsión de que alguna potencia extranjera trate de apoderarse de ambos. El elegido es John Skawa, quien pronto se verá inmerso en una fantástica aventura repleta de suspense y acción que, como todas las surgidas de la fecunda pluma de Thorkent, tendrá un final tan inesperado como fascinante.

Torres Quesada rompe en esta novela con uno de los tabúes típicos de la literatura bolsilibresca española. Las mal llamadas novelas de a duro estaban protagonizadas, indefectiblemente, por personas de raza blanca, algo con lo que el autor gaditano no parecía estar muy de acuerdo, postura que le honra. Quizá por eso decidió que John Skawa y Ted Hallison fuesen de raza negra. Sea como fuere, este detalle representa una inesperada novedad que contribuye a aumentar el interés del relato. Que yo sepa, los únicos autores de bolsilibros que describieron alguna vez héroes no caucásicos fueron Frank Caudett en una novela del Oeste, Lou Carrigan en varios thrillers y José Mallorquí, muchas de cuyas novelas están protagonizadas por mexicanos de piel cetrina e incluso por algún mestizo, como sucedía en “Entre dos rencores”, título perteneciente a la serie de “Dos hombres buenos”.

Camino abierto a las estrellas es un relato trepidante e intrigante a partes iguales, que está a la misma altura que las mejores novelas escritas por el autor dentro de su saga de El Orden Estelar. Con esta fascinante novela, el gaditano iniciaría el Ciclo de los Kherles, otra de sus grandes creaciones literarias. Con títulos como éste, Ángel Torres Quesada demostró que era el mejor escritor de ciencia ficción de Bruguera. Publicada hace la friolera de veintinueve años, esta novela sigue conservando todo su interés y toda su frescura. Si podéis, leedla. No os defraudará. En realidad, ¿qué novela de Thorkent defrauda?

lunes, 5 de marzo de 2012

UN CEREBRO DE IDA Y VUELTA



POR ANTONIO QUINTANA CARRANDI


El nº 536 de La conquista del espacio, publicado en noviembre de 1980, con portada de M. García, nos presenta una de las historias más divertidas y originales escritas por Luis García Lecha, aquí firmando como Glenn Parrish.

El protagonista de UN CEREBRO DE IDA Y VUELTA es Gil Krottyn, un joven y hambriento vagabundo que fue apuñalado por otro desdichado como él, mientras se peleaban por un trozo de pan con carne fría que el primero había encontrado en un cubo de basura. Dado por muerto, y certificada su defunción por el forense, su cuerpo fue reclamado por un tal doctor Florenz, que se presentó ante las autoridades alegando ser primo suyo por parte de madre. En realidad, el tal Florenz es un científico que tiene unos planes muy especiales para el cuerpo de Krottyn, o, mejor dicho, para una parte muy especial del pobre vagabundo.

Algún tiempo después, Krottyn resucita convertido nada más y nada menos que un mono gigante del planeta Irmgod. El enigmático Florenz, al que acompaña una mujer llamada Roxelia Amedden, explica a Gil que le eligieron a él precisamente por su condición de paria, por no tener parientes, ni amigos ni nadie que le eche en falta. El científico le cuenta cómo preparó su falso asesinato para hacerse con su cuerpo y, lo más importante, con su cerebro. El pobre Krottyn no entiende por qué le han hecho algo tan horrible, ni qué es lo que pretenden de él. Es Roxelia quien responde a esos interrogantes. En Frecqul, capital de Irmgod, se encuentra la Torre Máxima, una imponente construcción de setecientos metros de altura, una fortaleza supuestamente inexpugnable. En la cúspide de dicha torre hay una plataforma en la que, protegida bajo una cúpula transparente, se encuentra una caja metálica, de forma cúbica y superficies completamente lisas. Lo que Roxelia y Florenz pretenden es que Krottyn escale la torre por el exterior, alcance la plataforma y se apodere del contenido de la extraña caja allí depositada.

Nuestro héroe, en principio, se niega a secundar los planes de la pareja que le ha hecho víctima de semejante monstruosidad. Pero Florenz y la muchacha le chantajean. Su cuerpo está perfectamente conservado. Si accede a sus deseos, cuando todo termine reimplantarán su cerebro en el mismo, y además le darán diez millones de créditos. Pero si se niega, lo incinerarán y él tendrá que seguir siendo un simio irmgodita para el resto de su vida. Al pobre Gil no le queda otro remedio que aceptar, y comienza inmediatamente el entrenamiento para lograr una perfecta coordinación entre su cerebro humano y su nuevo cuerpo simiesco. Roxelia no se separa de él ni un momento y Krottyn acaba descubriendo por qué una muchacha tan hermosa está metida en un asunto tan turbio. Shubaddar, Primer Ministro de Irmgod, fue el responsable del asesinato del esposo de la joven. Cuando la pareja estaba celebrando su banquete de bodas, los esbirros del Primer Ministro entraron en el lugar y dieron muerte al flamante marido de Roxelia ante sus propios ojos. Por eso desea vengarse de Shubaddar, y la mejor forma de hacerlo es apoderándose del objeto contenido en la caja situada en la cima de la Torre Máxima.

Gil, aunque comprende los motivos de la muchacha, no puede simpatizar con ella por lo que le ha hecho. Pero no tiene más remedio que hacer lo que ella diga, si quiere recuperar su verdadero cuerpo. El plan sigue adelante como estaba previsto. La idea es que Roxelia, convenientemente disfrazada, se traslade a Irmgod con su mono amaestrado, con el que se dedicará a actuar por las calles de la capital. El mono tocará la guitarra, las castañuelas y las campanillas, y Roxelia, cual bella zíngara de antaño, bailará a su son, mientras buscan la ocasión oportuna para llevar a cabo su misión.

Pero las cosas se complican. A bordo de la astronave que les lleva a Irmgod, Krottyn recibe un cartucho de vídeo, en el que se ve el cadáver del doctor Florenz sobre un charco de sangre, y a un individuo disparar una pistola de energía contra su cuerpo humano, conservado en una cápsula criogénica. Luego, aparece en la grabación otro individuo, quien afirma que Roxelia jamás logrará sus propósitos. Nuestro héroe está desolado. Ese mensaje, el asesinato del doctor y la desintegración de su cuerpo humano significan que Shubaddar y sus esbirros conocen sus planes. Pero la muchacha no se resigna y está dispuesta a seguir adelante como sea. Gil, por su parte, está casi desesperado. Su cuerpo original ya no existe. ¿Qué será de él cuando todo termine? Roxelia trata de animarle, asegurándole que, de algún modo, conseguirán otro cuerpo al que poder trasplantar su cerebro. Después de todo, alega la muchacha, se producen muertes por accidente con mucha frecuencia, por lo que no debería resultar difícil conseguir un cuerpo humano parecido al suyo.

Por fin llegan a Irmgod y comienzan a actuar por las calles de la capital, mientras esperan la ocasión propicia para el asalto a la Torre Máxima. Sin embargo, una gran sorpresa les aguarda en ese mundo. Según el doctor Florenz, los monos gigantes de Irmgod se hallan en el estadio correspondiente al de los neanderthales terrestres, y emiten unos sonidos que los científicos califican de lenguaje, aunque muy rudimentario. Krottyn sí puede hablar normalmente, ya que Florenz modificó el aparato bucal del simio receptor del cerebro de nuestro héroe. Pero en un encuentro casual entre Frogo (nombre dado por Roxelia al Gil simiesco) y algunos congéneres suyos, que actúan en un circo, el terrestre descubre que estos monos son mucho más inteligentes de lo que creen los irmgodianos, ya que poseen no sólo la capacidad de comunicarse oralmente entre ellos mediante un lenguaje casi tan complejo como el humano, sino también una conciencia de raza verdaderamente admirable.

Mas no será ésa la única sorpresa que se llevarán nuestros amigos. Poco a poco, Gil y Roxelia irán descubriendo que las cosas en ese planeta no son lo que parecen, que Shubaddar, aunque no es trigo limpio, tampoco es el monstruo que creían, y que ellos mismos forman parte de una sucia intriga política urdida por alguien que se oculta en la sombras, una persona dispuesta a cometer toda clase de crímenes para lograr sus oscuros propósitos.

Una de las cosas que más me gustan de Luis García Lecha es que sus novelas siempre rezuman optimismo. Sus héroes siempre conservan la esperanza, incluso en las situaciones más sombrías. En esta novela tenemos un buen ejemplo de esto. En un momento dado de la aventura, Gil / Frogo, está convencido de que nunca volverá a tener un cuerpo humano. A pesar de todo, no se deja vencer por el abatimiento. Si ha de ser un mono de Irmgod para el resto de su vida, tratará de hacer algo por sus nuevos semejantes, que viven bajo el temor constante de ser cazados por los hombres. Nuestro protagonista hace partícipe a Roxelia de sus proyectos para su nueva existencia. Cuando todo termine, se irá al bosque con los suyos y procurará ayudarles a evolucionar. Les enseñará a construir refugios, herramientas, armas para defenderse de sus enemigos naturales y también de los humanos. Les dará la rueda y el fuego, los instrumentos que sacaron a los hombres prehistóricos del salvajismo. Gil / Frogo incluso habla de buscar una hembra, aparearse y tener descendencia que continúe su labor al frente de la comunidad simia. Como podemos ver, el protagonista de esta historia es un hombre animoso, dispuesto a salir delante de la mejor forma posible incluso en las circunstancias más adversas. Un magnífico ejemplo de lo que Luis García Lecha entendía por héroe.

Como es habitual en todas las obras de nuestro admirado autor riojano, el sentido del humor salpica la novela casi de principio a fin. Como botón de muestra, basta recordar ese hilarante pasaje del capítulo IV en el que Gil / Frogo reconoce ante Roxelia, avergonzado, que le gusta Drya, la mona gigante del circo, lo que provoca las carcajadas de la muchacha.

La aventura narrada en esta novela tiene, como exigían tanto los editores como los lectores de novelas de a duro, un final feliz que, naturalmente, no revelaré aquí. Tan sólo os diré que Krottyn no tendrá que seguir siendo un mono gigante de Irmgod para el resto de su existencia. Así que, como es lógico, tampoco tendrá que aparearse con ninguna mona, aunque sea una beldad peluda como la tal Drya.

UN CEREBRO DE IDA Y VUELTA es, en resumen, otro de los espléndidos bolsilibros que Luis García Lecha publicó en Bruguera, una aventura imaginativa, trepidante y divertida a partes iguales. Si la encontráis, no dejéis de leerla. Os puedo asegurar que no os arrepentiréis.

lunes, 27 de febrero de 2012

CHILE: DOS AÑOS DESPUÉS DEL TERREMOTO





Hoy día 27 de febrero del 2012 se cumplen dos años del apocalíptico terremoto que asoló tierras chilenas.

El horrible terremoto ya es historia y Chile nuevamente ha salido adelante demostrando una vez más su enorme fuerza. Lentamente el país se ha sobrepuesto y aunque muchos siguen con dolor, para la mayoría se trata de una mala pesadilla.

En Bolsi & Pulp se publicaron tres excelentes reseñas llamadas DEMASIADO DURO PARA MORIR, que contienen fotos y videos sobre todo lo sucedido durante y después del terremoto de 8.8 grados Richter. Los interesados pueden verlas pinchando acá.

Y para quienes quieren olvidar lo amargo del asunto y sonreír un poco, les dejo unos divertidos videos sobre Víctor Díaz alias “el zafrada”, que es el pequeño que aparece en la tercera parte de DEMASIADO DURO PARA MORIR, y que tiene problemas para pronunciar algunas palabras.

En el primer video podrán ver al mismísimo Hitler que recibe una video llamada del zafrada y en los otros dos videos, pueden disfrutar de un par de melodías, acompañadas de palabras del pequeño Víctor.

Espero que los disfruten.

Atte: ODISEO… Legendario Guerrero Arcano.




miércoles, 22 de febrero de 2012

RELATOS DEL DOCTOR BLOOD-5



Llegan a Bolsi & Pulp dos nuevos relatos del Doctor Blood. Si no conocen al Doctor Blood, pueden hacerlo pinchando acá.

En esta ocasión les presentamos los cuentos titulados BUSQUEDA y DEMONIO, que corresponden a los números 13 y 15 respectivamente.

Más información del Doctor Blood, viendo su blog pinchando acá.

¡Disfruten de los cuentos!


SINOPSIS BUSQUEDA. Relato número 13:

La vida del humano es una búsqueda continua. El problema es que a veces dicho proceso toma más tiempo que el que cualquiera pudiera imaginar. Con ustedes, Búsqueda.




SINOPSIS DEMONIO. Relato número 15:

Dejemos un rato libre a la imaginación: ¿qué pasaría si el demonio llegara a Santiago de Chile, hoy día? Con ustedes, Demonio.

martes, 14 de febrero de 2012

CARLOS DE SANTANDER, MAESTRO DE LA NOVELA ROMÁNTICA


En Bolsi & Pulp y con motivo del día de San Valentín, nuestro columnista Antonio Quintana, ha querido recordar a un destacado escritor de la novela romántica: Carlos de Santander.


POR ANTONIO QUINTANA CARRANDI


Las novelas de amor fueron, junto con las del Oeste, las más populares de la literatura bolsilibresca. La reina indiscutible del género “rosa” en España e Hispanoamérica fue, sin ninguna duda, Corín Tellado, que a lo largo de su dilatadísima carrera publicaría más de cuatro mil (4.000) títulos. Aunque la novela “rosa” existía desde mucho tiempo atrás, su eclosión como fenómeno literario de masas se produjo durante la penosa postguerra, que se prolongaría durante quince terribles años debido, entre otras cosas, al estallido de la II Guerra Mundial unos meses después de finalizar nuestra incivil Guerra Civil. En esa época de cartillas de racionamiento, miseria y penurias sin cuento, la literatura popular, los bolsilibros, ofrecieron al español de a pie un mundo de fantasía en el que poder evadirse de la tristísima realidad cotidiana. Gracias a las modalidades de intercambio y alquiler, los bolsilibros estaban al alcance de cualquiera, por exiguas que fuesen sus posibilidades económicas. Y los de mayor aceptación fueron, como he dicho, los del Oeste y los de Amor.

Dirigida a un público eminentemente femenino, la novela “rosa” fue escrita mayoritariamente por féminas. Hubo, no obstante, muchos escritores que publicaron novela romántica, algunos de ellos firmando como mujeres. Uno de los ejemplos más representativos lo tenemos en Francisco González Ledesma, el famosísimo Silver Kane, que cultivó el género “rosa”, con notable éxito, bajo el seudónimo de Rosa Alcázar. Antonio Vera Ramírez, Lou Carrigan, el mejor autor de bolsilibros que existe, dio a la imprenta un puñado de hermosos romances firmando como Ángelo Antonioni y Ángela Windsor. Pero si hubo un novelista que destacó en el género romántico, dejando una huella indeleble en varias generaciones de lectores, ese fue Carlos de Santander, alter ego literario de Juan Lozano Rico.

Cuando decidí escribir un artículo sobre este autor, se me presentó un peliagudo problema. No conseguí encontrar ningún dato relevante sobre él, aparte de la escueta semblanza biográfica que publicaba Bruguera en las contracubiertas de sus novelas. Tras largas y tediosas horas ante el ordenador, rastreando cualquier pista que encontraba sobre Carlos de Santander, hube de darme por vencido. Juan Lozano Rico sigue siendo, a día de hoy, un enigma, pues en la red no hay prácticamente nada sobre él, aparte de un listado de novelas en la Wikipedia y poco más. Incluso esa relación de títulos es incompleta, ya que sólo abarca los publicados por Bruguera entre 1972 y 1986, la mayoría reediciones, y me consta, porque poseo varios ejemplares de entonces, que dicha editorial publicó obras de este autor desde mediados de los años cuarenta como mínimo. Corín Tellado, cuya primera novela, “Atrevida apuesta”, fue publicada por Bruguera en febrero de 1948, comentó que por aquel entonces el autor romántico que más vendía era de Santander, lo que deja claro, por tanto, que cuando ella empezó, éste era ya un novelista consagrado.

Lozano Rico era radiotelegrafista de la marina mercante. Aparte de eso, poco más se sabe sobre su persona, lo cual resulta frustrante para un estudioso de la literatura popular como quien escribe. Por suerte, conozco bastante bien su obra, pues las suyas fueron las primeras novelas de amor que leí. Y he de admitir que me enganchó su estilo, convirtiéndome en un lector voraz e incondicional de sus romances.

La carrera de Carlos de Santander se desarrolló durante los durísimos años del Nacionalcatolicismo franquista. La omnipresente censura, tanto eclesiástica como política, ejercía una feroz salvaguarda de la “moralidad” pública. Los bolsilibros, literatura de masas, eran especialmente “peligrosos” a ojos de los censores, fueran éstos curas de sotanas fundamentalistas o meapilas de traje cruzado, gafitas de concha y pelo engominado. Y entre los bolsilibros, eran los románticos los que despertaban más suspicacias en aquella legión de tarados y reprimidos sexuales que nutrían las filas de los organismos censores. Puesto que estaban dirigidas principalmente a las mujeres, las novelas “rosa” estuvieron siempre bajo sospecha. Condenadas desde los púlpitos de las iglesias por sacerdotes que no tenían nada mejor que hacer, leídas a escondidas por las mismas beatas que coreaban las diatribas de aquellos párrocos semi-analfabetos, las novelas de amor eran examinadas con lupa no ya por los censores, si no por los mismísimos editores, que no querían tener ningún problema con las autoridades. El menor atisbo de erotismo era motivo suficiente para que la novela no fuese publicada. A veces era la propia editorial la que exigía al autor que cambiara tal o cual pasaje de la obra, para adaptarla a la arcaica y pacata moral española de la época. Así pues, los autores lo tenían muy difícil a la hora de describir ciertas cosas, por lo que no tuvieron más remedio que limitarse a sugerirlas. E incluso esas “sugerencias” tenían que disimularse, para evitar que la censura captara lo que se ocultaba bajo ellas. Cada escritor se las arregló como buenamente pudo. Corín Tellado desarrolló una especie de código, rápidamente asimilado por sus lectoras. Éstas sabían que si en una de sus novelas se mencionaba, por ejemplo, “la entrega”, de lo que se estaba hablando, en realidad, era del acto sexual. Esta habilidad de la autora asturiana le valdría el sobrenombre de “la pornógrafa inocente”. Pero el autor romántico que mejor supo burlar a la censura fue Carlos de Santander.

“De Santander metía mucha braga y quitaba sujetadores”, dijo Tellado de su colega, y no le faltaba razón. Obviamente, no debemos interpretar esta frase de un modo literal. Lo que Corín quería decir era que de Santander poseía una maestría especial para presentar determinadas situaciones entre un hombre y una mujer. Situaciones que, no siendo nada inocentes, semejaban serlo gracias a su talento como narrador. Entre los hombres y mujeres que protagonizaban sus novelas latía siempre una acusada atracción sexual, debidamente disimulada con eufemismos relativos al amor, la dicha, la felicidad, etcétera… Este escritor dominaba como nadie el arte de la insinuación, aplicándolo en mayor o menor medida, según fuese el argumento, en todas y cada una de sus obras; las cuales, dicho sea de paso, estaban también cargadas de romanticismo del puro, como mandaban los cánones bolsilibrescos.

La acción de sus novelas transcurría casi siempre en los EE UU, aunque también escribió muchas ambientadas en Inglaterra, España e incluso en Oriente. En ocasiones sus historias, aun siendo básicamente relatos de amor, tenían un componente policiaco o aventurero. Su periodo más interesante se corresponde con las décadas de los años cuarenta y cincuenta del pasado siglo, años en los que, a mi juicio, vieron la luz sus mejores trabajos. En los sesenta sus novelas acusan una considerable merma de calidad, explicitada en unos argumentos más endebles y esquemáticos, unos diálogos menos trabajados y una lamentable parquedad descriptiva. ¿A qué se debió esto? Bueno, no puedo afirmar nada categóricamente, pero pienso que fue una consecuencia de su situación laboral. Creo que al dejar su trabajo para dedicarse exclusivamente a escribir, Lozano Rico se encontró con que tenía que aumentar su producción literaria para mantener su anterior nivel de ingresos, lo que se tradujo en una disminución de la calidad de sus textos. Tenga yo razón o no en este punto, lo cierto es que las obras que publicó desde mediados de los sesenta son muy inferiores, en todos los aspectos, a las de las décadas anteriores.

Poco más puedo decir sobre Juan Lozano Rico, Carlos de Santander, habida cuenta de la falta de datos sobre su persona. Si acaso añadir que su nombre merece figurar con letras de oro en la historia de la literatura popular española, pues fue uno de los mejores autores de novela romántica que ha dado nuestro país. Vaya desde Bolsi & Pulp mi más sincero homenaje para este gran profesional de la pluma, hoy injustamente olvidado.

Antonio Quintana.

sábado, 11 de febrero de 2012

HOMBRO CON HOMBRO


POR ANTONIO QUINTANA CARRANDI



Publicada en 1966, con el nº 572 de Hazañas Bélicas, esta novela de Lecha sitúa su acción en la campaña de Nueva Guinea, una de las más duras de la II Guerra Mundial en el Pacífico. El autor inicia el relato con una nota preliminar, en la que nos informa de que el argumento de la novela, si bien ficticio, tiene una base sustancialmente real. Pero ya comentaremos eso después. Ahora vayamos a la historia que relata la novela, que es lo que nos interesa.

Bajo la intrincada bóveda vegetal de la jungla de Nueva Guinea avanza penosamente una sección de paracaidistas americanos. Han sido lanzados en esa selva de pesadilla con la misión de exterminar a un grupo de tenaces nipones que se sabe opera en ese sector. Pero por un error de los pilotos del Dakota, el lanzamiento se efectuó a bastante distancia del lugar acordado en un principio. Como resultado de esto, la sección de paracas que manda el teniente Richard Gwinley se ha perdido, y el oficial no puede evitar sentirse terriblemente aprensivo. Sabe que no sólo han de temer a los fieros soldados del Sol Naciente, mucho mejor adiestrados para la lucha en la jungla que los hijos del Tío Sam, si no también a los nativos, los temibles papúes, que practican el canibalismo desde tiempos inmemoriales. La presencia de los siniestros nativos se hace notar por el insistente, monótono y obsesivo tronar de los tambores, allá, en lo más profundo de la espesura. La situación no es nada halagüeña, ciertamente, y Gwinley intenta mantener alta la moral de sus hombres, mientras trata de orientarse para poder reunirse con el grueso de sus fuerzas.

Los temores de Gwinley acerca de los nativos se confirman cuando uno de sus hombres, que se había quedado atrás, desaparece sin dejar rastro. Al día siguiente encuentran su cabeza ensartada en el extremo superior de un palo hincado en el suelo. El soldado Ned Erie ha servido de cena a los papúes.

No muy lejos de Gwinley y sus hombres anda el grupo de soldados nipones mandado por el capitán Ashiwo Tohai, del 9º Regimiento de Infantería de la 2ª División del Ejército Imperial. Tohai tiene el mismo problema que Gwinley. Está separado del grueso de sus fuerzas y no sabe si podrá reunirse con ellas. El valeroso oficial japonés tenía doce hombres bajo su mando, pero ahora sólo le quedan diez, ya que dos se han esfumado sin dejar rastro. A fin de tranquilizar al resto de sus hombres, Tohai declara que los desparecidos han desertado, pero en realidad sospecha de los papúes y de sus depravadas prácticas de antropofagia. Al capitán nipón, que ha visto a los americanos lanzarse en paracaídas, no le hace ninguna gracia la idea de encontrarse, por así decirlo, entre dos fuegos; de un lado los americanos y de otro los caníbales.

Los siniestros tambores papúes siguen sonando día y noche, ininterrumpidamente. Gwinley y Tohai, hartos de perder hombres a manos de esas alimañas con forma humana que habitan en lo más intrincado de la jungla, acuerdan una tregua. El sargento Wanabe, hombre de confianza de Tohai, ha sido capturado por los indígenas y el oficial nipón quiere ir a rescatarlo, antes de que los salvajes lo devoren. Pero sólo le quedan cuatro hombres, pocos para enfrentarse a cientos de papúes. Tohai propone al oficial yanqui unir sus fuerzas para rescatar a su sargento y protegerse de los constantes ataques de los caníbales. La tregua queda establecida hasta veinticuatro horas después de haber salvado el peligro representado por los antropófagos, y ambos oficiales acuerdan que, si uno de los dos bandos se encontrase con fuerzas propias, dejaría marchar libres a los componentes del otro, a menos que éstos decidieran rendirse voluntariamente.

Así, dispuestos a luchar hombro con hombro contra las fieras bípedas que habitan ese infierno verde, americanos y japoneses llegan hasta la aldea de los papúes. El sargento Wanabe todavía está vivo, aunque los salvajes se disponen a sacrificarlo en ese mismo momento. Pero una sorpresa aguarda a nipones y yanquis. En la aldea se encuentra también una hermosa mujer blanca, a la que los salvajes adoran como si fuese una Diosa, y que parece disponerse a presidir la macabra ceremonia del sacrificio humano. Gwinley, Tohai y sus hombres se lanzan al ataque, sembrando el pánico entre los nativos con sus armas de fuego y sus explosivos. Tohai logra rescatar a su sargento, mientras Gwinley va a por la mujer. Consigue llegar hasta ella y sacarla de allí, pero en la confusión del combate se ven obligados a huir hacia la espesura, alejándose de Tohai y los soldados.

Una vez relativamente a salvo, el teniente interroga a la muchacha. Esther relata a su salvador su terrible odisea. Enfermera de un hospital de vanguardia, situado cerca de la costa, un día cometió la imprudencia de alejarse demasiado del hospital en compañía de otra enfermera. Un grupo de salvajes las capturaron y se las llevaron a lo más profundo de la selva. Esther nunca supo qué había sido de su amiga, aunque sospechaba que había acabado en los estómagos de aquellas bestias de apariencia humana. En cuanto a ella, la vistieron como a una de sus mujeres y la convirtieron en la Diosa Blanca de su tribu, fascinados por la blancura de su piel y por el color dorado de sus cabellos. Al principio, le hicieron presenciar uno de sus macabros banquetes y ella, incapaz de soportar tan horripilante espectáculo, había perdido el conocimiento. Los salvajes necesitaban la presencia de su Diosa Blanca en cada sacrificio, de modo que decidieron drogarla para impedir que se les desmayase en cada nuevo festejo. Y así llevaba la pobre muchacha varios meses.

Tras estas revelaciones y un breve descanso, Gwinley y la muchacha emprenden la marcha a través de la espesura, en busca de Tohai y los demás. Pero los papúes, enfurecidos por lo que consideran el rapto de su Diosa, se desperdigan por la jungla en su busca, dispuestos a recuperarla al precio que sea. Tras un enfrentamiento con un par de papúes que están a punto de sorprenderlos, el teniente y Esther logran hallar a Tohai y al resto de los soldados nipones y americanos. Pero ahora los salvajes son más peligrosos que nunca, y el reducido grupo de militares deberá recurrir a todo su valor y a toda su astucia para escapar de los centenares de caníbales enloquecidos que los buscan.

HOMBRO CON HOMBRO es una historia repleta de acción y aventura. Con su maestría habitual, Carrados logra transmitirnos la tensión nerviosa que se abate sobre unos hombres obligados a desenvolverse en un entorno natural hostil, en el que el peor enemigo no es ningún animal irracional, sino otros seres humanos que practican la execrable lacra de la antropofagia. La novela guarda cierto paralelismo con FORT BRAVO, aquel excelente western dirigido por John Sturges en 1953 y protagonizado por William Holden y Jonh Forsythe. En dicha película, un grupo de soldados yanquis y otro de confederados, enemigos en la Guerra de Secesión, deben unir sus fuerzas para hacer frente al ataque de los temibles apaches mescaleros. ¿Se inspiró Lecha en ese western a la hora de pergeñar el argumento de esta obrita? No lo sé, aunque es muy posible, ya que FORT BRAVO fue un film de gran éxito en España.

Y, efectivamente, lo que cuenta Carrados en esta novela tiene una base real. Tanto el ejército nipón como el americano perdieron muchos hombres a manos de los repugnantes papúes, lo que sin duda contribuyó a hacer de la campaña de Nueva Guinea una de las más feroces de la guerra en el Pacífico.

De esta novela, además del estupendo argumento, cabe destacar la calidad de la cubierta. Por desgracia, Toray no solía publicar en los créditos interiores el nombre del autor de la portada, y ésta viene sin firmar. Una lástima, porque la ilustración es realmente notable.


lunes, 6 de febrero de 2012

VIDEOS DE CURTIS GARLAND



Estimados amigos de Bolsi & Pulp, les traigo algo sensacional:

Dos videos que contienen el fragmento de una entrevista al gran Juan Gallardo Muñoz... ¿No saben quién es Juan Gallardo Muñoz? ¡Pues Curtis Garland amigos! En dicha entrevista, explica como el actor George Sanders le animó a que comenzará su carrera literaria.

Los videos son fragmentos del programa "La hora del lector".
¡Disfruten de los videos y saludos Bolsilibrescos!

Atte: ODISEO... Legendario Guerrero Arcano.