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jueves, 25 de julio de 2013

ZOOCOSMOS

 
 
 
 
 
ZOOCOSMOS es una de las novelas de ciencia-ficción más endiabladamente divertidas surgidas de la fértil pluma de Lou Carrigan. es un relato pensado única y exclusivamente para entretener, objetivo que cumple a las mil maravillas. la trama es simple, casi anecdótica; mas el autor logra hacerla interesante, supliendo esa falta de densidad argumental con grandes dosis de humor e ironía.
 
La nave exploradora Juliet y sus doscientos catorce tripulantes son capturados por una extraña raza alienígena, los vekovanos, que recorre el Universo en sus poderosas naves recolectando toda clase de formas de vida para su zoocosmos. El ataque de los vekovanos se produce de una forma bastante original. En apenas un segundo, anulan todos lo sistemas de la Juliet, y, lo que resulta más asombroso, paralizan simultáneamente a toda su dotación, convirtiéndoles en auténticas estatuas de carne y hueso. En el mismo instante en que esas criaturas lanzan su ataque, el segundo comandante, Sheldon Kevin, y la oficial médico Maureen Larson acababan de hacer el amor, y la repentina parálisis les sorprendió todavía sexualmente unidos, semejando una curiosa escultura erótica. Este hecho llama poderosamente la atención de los extraterrestres, los cuales transportan a su nave a todos los humanos, poniendo a Sheldon y Maureen aparte para estudiar su extraño comportamiento, ya que parecen desconocer lo que son las relaciones sexuales. Una vez reanimados, el subcomandante y la doctora se quedan estupefactos ante el interés que suscita en esos seres extragalácticos la sexualidad humana. Los vekovanos se comunican telepáticamente, y nuestros héroes descubren, no sin cierto asombro por su parte, que por alguna extraña razón también ellos pueden comunicarse de ese modo, no sólo con sus captores, si no también entre sí. Las intenciones de los vekovanos quedan patentes muy pronto. Se trata de una raza procedente de otra galaxia, que recorre el universo buscando formas de vida inteligentes para estudiarlas exhaustivamente. Pero no les guía el interés científico, si no el afán de supremacía. Quieren ser los dueños de la Creación, de modo que cuando encuentran una raza susceptible de evolucionar rápidamente hacia un estadio superior, la eliminan para evitar que en el futuro pueda disputarle el control de las profundas inmensidades estelares. Su exacerbada soberbia les impide ver que, a pesar de su poderío tecnológico, están muy lejos de ser superiores a otros seres. De hecho, tienen bastantes puntos débiles. El principal de ellos, su completo desconocimiento de las relaciones físicas entre macho y hembra. Y ésa será el arma que utilizarán Sheldon y Maureen para combatirlos. Valiéndose de una serie de argucias relacionadas con el sexo, los dos terrestres elaborarán un arriesgado plan para liberar a sus compañeros y tratar de regresar a la Tierra. Conscientes de que sus triunfos son muy débiles, el subcomandante Kevin idea un plan alternativo. Si todo falla, está dispuesto a activar la secuencia de autodestrucción de la nave Juliet, que se llevará al infierno con ella los dos grandes navíos vekovanos.
 
Los vekovanos imaginados por Carrigan tienen cierto lejano parecido con los hombres de cristal de George H White. De baja estatura, sus cuerpos son como prismas cristalinos, dentro de los cuales laten alternativamente tres curiosos órganos de pequeño tamaño, similares a corazones. Su cabeza es enorme, palpitante, carente de huesos, y dotada de varios ojos rojos que abarcan toda la circunferencia de sus cráneos. Bajo cada uno de estos ojos hay unos extraños pliegues que parecen ser sus elementos auditivos. Sus piernas son media docena de filamentos cristalinos extraordinariamente delgados y casi transparentes. Así mismo, están dotados de extremidades superiores, igualmente cristalinas y de apariencia frágil. Aunque hay machos y hembras, las relaciones físicas no existen entre ellos, ya que para la procreación los óvulos de sus mujeres son fecundados fuera de sus cuerpos, con los humores sexuales de los machos, almacenados en lo que nosotros llamaríamos bancos de esperma. De todas formas, los vekovanos, aún sin conocer el sexo tal y como lo practican los humanos, están anatómicamente preparados para ello, como descubre la doctora Larson. Descubrimiento que será vital a la hora de combatir a estos entes que parecen fascinados por la idea de aprender a echar un polvo, como dice Sheldon Kevin.
 
El zoocosmos del título es la sección de una de las naves vekovanas en la que los pérfidos alienígenas almacenan los especímenes que han ido recogiendo en sus correrías cósmicas. Carrigan describe sucintamente diversas formas de vida inteligente, a cada cual más curiosa, siendo la más sorprendente esa especie de criatura esponjosa, de color violeta oscuro y el tamaño de un hipopótamo, que se desplaza levitando y cambia de color y tonalidad según sea su estado de ánimo. También resultan sorprendentes los humanoides de tres metros de altura, que semejan estar compuestos de magma caliente y chorreante.
 
ZOOCOSMOS destila buen humor por cada una de sus páginas. Los diálogos son chispeantes, jocosos en ocasiones, sobre todo cuando los protagonistas tienen que vérselas con unos robots que han sido programados con sus propias personalidades, o en los momentos en que Sheldon y Maureen se esfuerzan por hacer comprender a los vekovanos en qué consiste echar un polvo. En cuanto a los autómatas con las personalidades de nuestros héroes, serán de gran ayuda para éstos a la hora de poner en marcha su contraataque.
 
La comicidad que salpica cada uno de los pasajes de esta obra se acentúa en su impagable e hilarante final, que a buen seguro hará soltar al lector una estruendosa carcajada. Porque eso es, al fin y a la postre, ZOOCOSMOS: una desternillante comedia espacial. Si podéis conseguirla, no dejéis de leerla. No es una obra que vaya a pasar a los anales del género, si no una historia amena y sin pretensiones que sólo aspira a divertir, cosa que consigue plenamente. Como cualquier novela del maestro Lou Carrigan, uno de los autores más representativos de la literatura española de aventuras.

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